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domingo, 6 de marzo de 2011

Siete mitos acerca de los jóvenes


por Carlos A. Camacho

Nunca olvidaré una mañana de sábado cuando una dama se acercó en el pasillo de la iglesia y me dijo: “¡Ay pastor, no sé qué voy a hacer con mis hijos!” Con los ojos llorosos y luchando por contener las lágrimas, me confió que había tenido una noche muy difícil con sus tres hijos, dos de ellos adolescentes y uno preadolescente.


“¿Qué pasó?”, le pregunté. En cuestión de segundos, mi mente repasó la lista de pecados que comúnmente se les atribuyen a los jóvenes, sin saber que el problema al que me enfrentaba rebasaba los límites de mi entendimiento.

“Pastor, usted sabe que los jóvenes son terribles y mis hijos no son la excepción”. Sus palabras comenzaron a alarmarme: ¿Será que habrán matado a alguien?, me preguntaba por dentro. Ella continuó: “Mis hijos… ¿Por qué no viene a mi casa?”

El lunes de tarde la visité en su casa. Después de muchos rodeos en la conversación, descubrí que el monumental problema de sus hijos eran los frijoles que jamás faltaban en la cena, y que ejercían su efecto en el sistema digestivo de los muchachos. Lo que debía haber sido una tarde de consejería pastoral, terminó siendo una clase de planificación de alimentos para los días siguientes.

Albergar una actitud negativa hacia los jóvenes es tan común como el pan (o las tortillas para los que somos mexicanos). Hemos aprendido a ver la adolescencia, y en algunos casos la juventud, como si fuese una enfermedad o un problema. Mi convicción es que en torno de la adolescencia y juventud se han tejido muchos mitos. La imagen que Hollywood presenta con frecuencia de los jóvenes es que son materialistas, indiferentes, adictos, mentirosos, inmaduros, desubicados, carentes de valores morales, groseros y, el favorito, idiotizados por tanta tecnología.

Pero, ¿son los jóvenes así, o se trata de un mito que nos han vendido? Algunas veces los mitos tienen base, pero comúnmente son tradiciones colectivas que responden directamente a los deseos y temores de los adultos.

A continuación deseo compartir siete mitos acerca de los jóvenes, que influyen directamente en la forma que un adulto se relaciona con ellos:

Los jóvenes andan mal: No por imprecisa, esta frase deja de ser la favorita entre las personas que no tienen deseos o tiempo para relacionarse con la juventud. Con frecuencia la usan para explicar la resistencia al estatus quo mostrada por los jóvenes.

Sin embargo, asumir que es malo no estar de acuerdo con el estatus quo es contraproducente. En primer lugar, porque cuestionar las reglas existentes es parte del desarrollo del adolescente. Y en segundo lugar, porque se emite un juicio que daña lo que el joven más espera de nosotros los adultos: que se lo trate con confianza y no se le reprima su derecho a opinar. Al fin y al cabo, el joven crece cuando aprende a evaluar por sí mismo el mundo que lo rodea, y no cuando se lo fuerza a ver las cosas como los mayores las ven.

El antídoto: Acepte que eso que llamamos “rebeldía del adolescente” no es más que el clamor del muchacho que pide espacio para definir su propia persona. En vez de negarle ese derecho, dele confianza, amor genuino y sea usted mismo un buen modelo. Descubrirá que la frase los jóvenes andan mal es un mito simplemente.

Los adolescentes todavía no son personas completas: Con frecuencia, al interactuar con padres de adolescentes, recibo la impresión de que aquellos piensan que estos son “casi” personas. Por lo tanto, los tratan como si no fuesen personas completas. En honor a la verdad, la palabra “adolescente” significa que adolece de algo. Pero, ¿de qué adolece el joven? Le falta madurez y experiencia. Ahora bien, un individuo puede carecer de experiencia, pero eso no lo disminuye como individuo. Es tan solo una persona sin experiencia.

El antídoto: Acepte y respete al adolescente como una persona en el pleno sentido de la palabra. Eso significa que usted confiará en él, escuchará sus opiniones, le permitirá tomar decisiones, y le entregará responsabilidades. Usted se sorprenderá al ver cómo el adolescente se eleva a la altura del respeto y consideración que recibe.

Los jóvenes no son espirituales: El adulto tiende a asociar la espiritualidad con la apariencia externa y con el apego a ciertas rutinas y ejercicios religiosos. Los jóvenes de hoy en día, en cambio, recelan de la religión. A ellos, a menudo, no les interesa la apariencia ni los ejercicios rutinarios del culto. Desean algo más genuino, algo que nazca del corazón. Esta discordancia entre los gustos religiosos de los adultos y los de los jóvenes, llevan a pensar que estos no son espirituales.

Paradójicamente, la juventud de hoy en día es más sensible a los temas espirituales de lo que fue en épocas pasadas. Los jóvenes están siempre buscando un guía espiritual, una persona que sea genuina a quien seguir y en quien confiar.

El antídoto: Experimente a Jesús junto con el adolescente. En otras palabras, incorpore en la vida diaria los grandes principios de amor, de respeto, de servicio al prójimo y de confianza en Dios. El adolescente no está interesado en escuchar un largo sermón, pero sí está interesado en ver cómo usted trata a su esposa, o cómo ayuda al mendigo de la calle. Permita que Jesús se encarne en usted y descubrirá cómo el adolescente lo seguirá.

A los jóvenes no les interesa relacionarse con los adultos: Los estudios muestran que los jóvenes que triunfan en la vida alcanzan sus logros gracias a la ayuda de un grupo de adultos que siempre creyó en ellos. Esto demuestra que todo joven anhela y necesita tener relaciones significativas con los adultos que lo rodean. En mi experiencia con los jóvenes, he descubierto que la única razón por la que algunos deciden no relacionarse con los adultos es porque éstos los han herido y maltratado.

El antídoto: Dé por sentado que el adolescente lo necesita a usted. Y, ¡tranquilo! El adolescente no espera que usted use las palabras, los modales o el estilo de ropa que él usa para apreciarlo profundamente. Todo lo que usted tiene que hacer es interesarse en él, por sus preocupaciones y por sus anhelos.

Los jóvenes no quieren disciplina: El hecho de que los niños y los adolescentes tratan con frecuencia de empujar los límites o quebrantar las barreras, es precisamente la prueba de que desean conocer qué es lo apropiado y qué no. Nuestros jóvenes no solo necesitan reglamentos claros y de fácil comprensión, sino que los anhelan. Los desean porque su vida es mucho más sencilla cuando conocen las expectativas de sus padres. Desgraciadamente, que conozcan claramente lo que se espera de ellos no es siempre suficiente para prevenir ciertos comportamientos. Pero aun así, es vital para el desarrollo integral del joven que exista en su vida una estructura que defina claramente lo permisible de lo que no lo es.

El antídoto: Asuma que el adolescente se siente más seguro cuando existe disciplina en su vida. Cree un espacio en el que el joven se mueva con libertad. Al mismo tiempo, muéstrele cuáles son los límites. Explíquele con bondad y respeto los peligros que el traspaso de esos límites entrañarían, y ayúdelo a que decida respetarlos.

Los jóvenes carecen de iniciativa: ¿Recuerda cuando sus pequeños querían ayudarle a hacer las tareas y lloraban si usted no les daba oportunidad? Por lo general, ¿cuál era su respuesta?

La apatía aparente de la juventud es más una reprimenda a los adultos que una característica propia. El joven se caracteriza por su energía y disposición a la acción. Todo joven anhela hacer algo. Sin embargo, cuando un joven carece de iniciativa es porque algo se ha roto dentro de él. Dios creó a cada ser humano con eso que yo llamo un motor propio.

Desafortunadamente, cuando el niño crece sin recibir afecto, sin recibir la dosis de respeto y disciplina que necesita, sin recibir el aprecio que su alma requiere, ese motorcito se apaga.

El antídoto: Para encender la chispa de la iniciativa en el joven, usted necesita levantar la moral de él. El adolescente desea ser parte activa de la vida. ¡Ayúdelo a integrarse! Es un proceso que requiere sabiduría y paciencia. El adolescente necesita escuchar y sentir que usted cree en él, que confía en él, y que espera en él. Está demostrado: cuanto más afecto recibe el adolescente, más respeto propio desarrollará. Y cuanto más respeto propio, más iniciativa tendrá.

Los jóvenes no crecen con los valores de sus padres: Si bien es cierto que existe un vacío de valores en nuestra sociedad, también es cierto que los valores de los hijos son trasmitidos mayormente por los padres. Nosotros definimos, consciente o inconscientemente, los valores de nuestros hijos.

Hay que saber diferenciar entre valores y tradiciones familiares o culturales. Recordemos que los jóvenes que están creciendo en este país van a tener muchas diferencias sociales y culturales con respecto a nosotros los adultos. Pero eso está bien, no podemos cambiarlo. Hablarán un idioma diferente al nuestro, y con mejor pronunciación, pero los valores que usted les trasmitirá serán exactamente los mismos que los suyos. Aunque los valores serán influenciados por el medio ambiente cultural, aun así es privilegio de todo padre, educador o adulto establecer un cimiento sólido de virtudes en la vida tierna de nuestros jóvenes.

El antídoto. Nuestros jóvenes siempre necesitarán valores para regir sus vidas, tales como el respeto, la honestidad, un código de ética y de conducta, etc. Y la persona encargada de transmitir esos valores es usted, con palabras y con acciones. Usted no podrá convencer a su hijo a que sea honesto, si utiliza “mentiras blancas” para salir de alguna situación vergonzosa. Primero sea honesto con usted mismo. No podrá convencerlo a ser un trabajador excelente y honrado si usted no lo es primero. Lo que usted vive, sus hijos reflejarán.

El autor es el gerente de comercialización del Departamento Internacional de la Pacific Press.


Fuente: El Centinela. Agosto 2010

martes, 25 de enero de 2011

Las ocho mentiras del amor


1- El amor es para toda la vida :
Son excepcionales ;y mas en esta época, las parejas que duran juntos toda la vida, seria ideal, hermoso, romántico, pero esto, en la vida real es muy escaso ; y le estoy poniendo una carga muy grande a la relación, si yo tengo el pensamiento, de que mi relación TIENE que durar para TODA la vida, es como empezar con una gran responsabilidad, en algo que no se como va a funcionar, creo que una cosa es asumir un compromiso de largo plazo, para hacer lo mejor que se pueda, para que la relación dure, que es en realidad lo que hacemos cuando nos comprometemos, a tener el pensamiento, de que la relación TIENE que ser para TODA la vida.
Pienso que por eso muchas parejas dejan de cuidar su relación, de conquistar cada día al otro, de enamorarlo, por que es fácil pensar, ya estamos comprometidos, ya estamos juntos, no es necesario hacer lo que hacíamos antes para enamorar al otro, actitudes como ser paciente flexible, entusiasta, apasionados, etc.Por eso muchas relaciones muy pronto se convierten en monótonas y aburridas, por que para que lo voy a vivir como algo que se puede acabar hoy, para que hago el esfuerzo de cuidarlo, si lo voy a tener para TODA la vida.




2- Si me ama tiene que hacerme feliz :

En realidad nadie puede hacer feliz a otra persona, cada uno se hace feliz así mismo, si estoy amargado NO es responsabilidad de mi pareja, hacerme feliz, es mía, si quiero mantener mi amargura, nadie me la puede quitar. hasta que yo quiera, o si soy feliz, nadie me puede hacer infeliz, a menos que lo permita, mi deber, es hacer lo mejor para que mis amados estén bien,pero la felicidad depende de cada uno.




3- Si me ama debe sufrir cuando no esta conmigo :


Si yo amo, quiero que esa persona este feliz y no que sufra por mi, habrá muchos momentos en la vida real de cualquier relación, en los que no podrán estar físicamente, el uno con el otro y cada quien sabrá cual es su balance, pero el pensamiento, de que tengo que sufrir, porque noestoy con el otro, definitivamente hará mas difícil, lo que ya es difícil; yo puedo extrañar al otro, preferir estar con esa persona, pero eso es diferente a tener que sufrir por que no estoy con el otro.Además yo no puedo cargar al otro, con la responsabilidad de que a mi no me gusta estar solo,yo tengo que aprender a disfrutar mi propia compañía.Eso me hará mas independiente y feliz.




4- Si me ama debe sufrir cuando yo sufro :
Una cosa es ser sensible con el otro, tener compasión cuando el otro pase momentos difíciles,apoyar al otro, si esa es la decisión; y otra cosa muy diferente es sufrir solo por lealtad al otro,eso es como crear una epidemia de dolor entre los seres que se aman, además si me siento feliz acaso me debo sentir culpable, por que en ese pensamiento, como voy a estar feliz cuando el otro sufre? Si el amor quiere lo mejor para el otro,Entonces lo mejor no es que yo quiera que el otro este feliz ?




5- Si verdaderamente me ama debe sentir celos:
Los celos son una de las emociones negativas, mas dolorosas y destructivas, los celos no son inseguridad con el otro, sino consigo mismo, si los alimento en mi serán crecientes y no habrá nada que haga el otro que me tranquilice totalmente, entonces por que crecer o alimentar este veneno?La posesión y el control, no tienen que ver con el amor, sino con el desamor




6- Si me ama debe saber lo que yo quiero y se debe anticipar a mis deseos o pensamientos :


Eso se llama telepatía, esperar que el otro me lea la mente, eso es injusto con el otro y es un pensamiento del que resultara dolor, por que si a veces es difícil aclarar lo que uno mismo esta pensando, aun mas, saber lo que el otro espera y si una vez mi pareja anticipa mi pensamiento,será casi imposible hacerlo siempre.




7- La otra persona tiene que valorarme
Yo soy quien tiene la responsabilidad de valorarme, si yo no me valoro, no importa lo que haga el otro sentiré que no valgo y si me valoro no permitiré que el otro, no valore lo que soy en la relación, sabre poner limites sanos y no dejare que me hagan daño.




8- Si el otro hizo algo que me ofendió tiene que contentarme :


Lo que me ofende no es lo que hace el otro, es mi pensamiento, es mi expectativa, yo decido ofenderme y decido como me voy a sentir y hasta cuando, el otro NO tiene el poder sobre mis sentimientos yo se lo doy, en ultimas tarde o temprano todo sufrimiento termina así .. ¡Bueno ya no voy a sufrir mas por eso! luego nada tiene que ver con el otro.


Fuente:http://www.parareflexionarhoy.blogspot.com

lunes, 3 de enero de 2011

Padres e Hijos Adolescentes


Para muchos padres, educar a un adolescente es como pelear una larga batalla, según lo asevera el doctor Robert Neeldman, quien ha escrito numerosos textos sobre pediatría y es conferencista de temas relacionados con el aprendizaje y la alfabetización. “Son diarias las escaramuzas pero los años pasan sin que se determine claramente al ganador. Como en el caso de las disputas por límites entre países vecinos, la guerra de los padres versus sus hijos adolescentes se origina en los límites: ¿Cuál es la línea que divide el control de lo que realmente se hace?”, dice Neeldman.

Añade que ambos lados anhelan la paz, pero ninguno de ellos siente que tiene el poder para detener el conflicto. En parte, esto se debe a que ninguna de las partes se inclina por admitir responsabilidad alguna por haber iniciado tal enfrentamiento. “Desde el punto de vista de los padres, la única causa de la disputa es la total irracionalidad de sus hijos adolescentes. Y, por supuesto, los adolescentes ven este punto de la misma manera, pero en reversa. Ambos lados se sienten atrapados”, señala el especialista y a continuación describe las tres causas más comunes que no tienen triunfadores entre los adolescentes y sus padres y algunas sugerencias de cómo salir de esta trampa.

Disputas triviales
Estas son batallas sobre temas que realmente no tienen mucha importancia. Los ejemplos incluyen asuntos como el del color del cabello que el adolescente quiere o la frecuencia con que se lavan el mismo, la limpieza de su dormitorio, el estilo de la ropa que prefieren, el que no quiera comer un buen desayuno antes de ir al colegio o su tendencia a dormir hasta el mediodía durante los fines de semana.

“Los padres a menudo sienten que sus hijos adolescentes adoptan ciertos comportamientos tan solo para probar cómo sus padres los resuelven. Ellos temen que si se rinden ante todo, perderán el control total. Desde el punto de vista del adolescente, los padres son simplemente unos tiranos”, según Neeldman.

Culpabilidad
Dice el experto que la meta de una batalla para implicar la culpabilidad es conseguir que el oponente admita que su pésima actitud es la razón de que todo vaya mal. Se puede fácilmente reconocer una de estas disputas cuando se escucha la frase: “Tú siempre…”, como por ejemplo: “¡Tú siempre me interrumpes! Tú nunca escuchas lo que tengo que decir”. Y la réplica, por supuesto, es lanzar la culpabilidad en retorno de inmediato, como el soldado que lanza una granada: “Bueno no tendría que interrumpirte si alguna vez dejaras de hablar”.

Necesidad de estar en lo cierto
“No importa cuál sea el tópico, si es la política, las leyes de la física o la forma de hacer huevos revueltos, el punto de estos exabruptos es probar que uno está en lo correcto y la otra persona está equivocada. En medio de estas discrepancias el deseo es ser considerado como una autoridad, alguien que en verdad conoce algo y, por lo tanto demanda respeto”, dice el autor. Desafortunadamente, mientras los padres y los hijos adolescentes continúen asumiendo que la otra persona está mal informada o se porta de manera irracional, ellos continuarán también propiciando estas contiendas por siempre y nunca llegarán a un progreso que lleve a la armonía.

Evitar la trampa del ‘nadie gana’
No hay recetas simples para conseguir que las relaciones padres-adolescentes estén completamente libres de tensiones, pero hay algunos principios generales que pueden ser de ayuda:

Establezca sus normas ahora
Para evitar ser presa de disputas triviales, determine los mínimos requerimientos de parte de su adolescente. Por mínimos requerimientos se entiende todo lo que usted quisiera que él o ella haga (por ejemplo, sacar las mejores notas, organizar su dormitorio, hablar siempre con cortesía), en lugar de lo que él o ella necesita hacer para mantener una buena relación con sus padres (ir al colegio y obtener calificaciones que le permitan seguir adelante, no llevar comida a su habitación porque esto hará que los insectos le visiten, no usar términos groseros con sus padres cuando discuten).

“Enfocarse en requerimientos mínimos no significa que se deje de tener esperanzas y creer que su adolescente crecerá y se convertirá en un buen adulto, pero sí significa escoger cuidadosamente las batallas y hacer compromisos cuando sea posible”, indica el doctor Neeldman.

Mire hacia delante y no hacia atrás.
Para evitar caer en el engaño de la culpabilidad, el enfoque debe estar orientado a lo que se desea que suceda y no a lo que está mal o a determinar de quién es la culpa.

Por ejemplo, en lugar de decir: “Tú nunca me escuchas”, intente esta otra frase: “Por favor escúchame ahora”. En lugar de decir “Eres un cochino”, intente “Quiero que lleves tu ropa sucia a la lavadora en este instante, por favor”.

Admita que usted puede estar equivocado.
En lugar de pelear sobre quién tiene la razón y quién no, se debe aceptar desde el comienzo que se están viendo las cosas según el punto de vista propio, en lugar de reñir por hechos objetivos: (“Es verdad, tú no te burlas de todo lo que yo digo”), hay que ir directamente al tema real: (“Me parece que tú te burlas de mí mucho, al menos es lo que siento”). Al hacer esto, dice el especialista, la discusión será sobre los sentimientos paternos que es el punto medular.

Luche con justicia pero hágalo.
Si hace un esfuerzo por mantener la cortesía, escuchar sin interrumpir y frenarse para no etiquetar a sus hijos, tarde o temprano sus adolescentes seguirán sus instrucciones y harán lo mismo.

Algunas veces, por supuesto, los padres sí tienen que combatir. Cuando los hijos adolescentes hacen cosas claramente peligrosas, tales como involucrase en drogas, ellos necesitan que sus padres les den su apoyo y logren que dejen ese vicio.

“Al no invertir su energía en cosas y batallas triviales de las que nadie sale triunfando, usted adquirirá más fuerza para manejar cualquier problema realmente serio que se produzca”, es la conclusión a la que llega el doctor Neeldman.

Finalmente y después de haber mencionado estas sugerencias por los especialistas en el área, quiero decirles a nuestros amigos que como familia es fundamental inculcar valores espirituales a nuestros hijos, todo lo que ellos vean y practiquen dificilmente se olvidarán cuando crezcan.

Fuente: Todoadventista

domingo, 19 de diciembre de 2010

Problemas actuales que enfrentan los padres


La mayor parte de los Padres realiza grandes esfuerzos para ordenar los juguetes esparcidos por todas las piezas de la casa y soportar gritos estridentes de "!No, No!" lanzados por sus hijos. Ademas reciben quejas de los chicos, que se pellizacan o pelean por jugar con determinados juguetes.
Aunque los problemas cambian, nunca terminan, y los padres luchan por hacer lo mejor posible. Ivierten tiempo, energía y dinero, no escatiman ningun esfuerzo:Adquieren buenos alimentos y ropa adecuada para la familia y los mejores juguetes. Sin embargo, a pesar de sus buenas intenciones , algunos padres sufren chascos a causa de la conducta de sus hijos:

1. Los hijos fracasan en sus estudios, replican en forma insolente o son desobedientes.
2. se expresan con voz quejosa, tienen berrinches, mojan la cama o son discutidores.
3. Se muestran perezosos, mal dispuestos a cooperar o son irrespetuosos.
4. Exigen atencion, se pelean entre ellos y ponen a prueba la paciencia de los padres.

Los padres con buenas intenciones pueden preguntar con todo derecho: "¿Como pueden mis hijos ser tan desobedientes a pesar de los esfuerzoz que he realizado en su favor"?
Otros padres pueden luchar con problemas aun mayores.

* La delincuencia juvenil.
* La drogadiccion.
* Las enfermedades venereas.
* El abandono de los estudios.

Pensamientos inquietantes cruzan por la mente de estos padres: "¿Estoy realizando un trabajo de buena calidad"? "¿Le he dado a mi hijo toda la ayuda necesaria para transitar con seguridad en medio de la confusion"?

Fuente: Full Adventistas

lunes, 15 de noviembre de 2010

Sexualidad en el Matrimonio


Es increbile que el Señor no haya creado a todos de forma distinta, tanto el hombre y la mujer son muy distinto por eso es que quizas en el matrimonio forman el circulo perfecto, o se supone que deberia terminar asi, pero hablar de sexualidad en el matrimonio es un punto muy crucial, en especial para los hombres.
Primero definamos sexualidad:y en Wikipedia encontre una definicio a mi parecer correcta:
La sexualidad es un universo complejo en el cual intervienen aspectos tanto biológicos, como psicológicos y sociales.
La sexualidad engloba una serie de condiciones culturales, sociales, anatómicas, fisiológicas, emocionales, afectivas y de conducta, relacionadas con el sexo que caracterizan de manera decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo.
Quizas el leer la definicion de sexualidad te preguntes ¿Eso significa Sexualidad? pues si ni mas ni menos, es algo mas que un acto coital en una noche romantica, engloba mas que eso y con esto hago preambulo al Dr. Miguel Angel Nuñez, quien dara un seminario sobre Sexualidad en el Matrimonio Cristiano, espero pueda esclarecer muchas dudas.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Consejos para lograr una familia feliz


Decir "me caso" es fácil, pero aprender a ser pareja es lo difícil. A la larga, el matrimonio es algo más que la unión de dos personas para formar una familia, y es cuando ese contrato indisoluble basado en el amor, el respeto, la confianza y la fidelidad, requiere de un trabajo muy arduo por ambas partes para poder conservarlo para siempre. Aquí les damos algunos tips para mantener su matrimonio siempre feliz.

1. Piensen positivo. Y rodéense de gente igualmente optimista y de muy buena
vibra. No se trata de ser simplones o siempre tener la sonrisa, sino de verle la mejor cara a todo lo que vivan.

2. Demuestren su amor. Díganse cosas lindas por lo menos una vez al día. El hacer evidente su cariño los unirá más y reforzará su relación. Tengan detalles el uno con el otro, que no siempre tiene que ser algo material.

3. Aprendan de sus errores. Si uno se equivoca y lo sabe, debe aceptarlo y tratar de remediarlo. Y como pareja que son deben hablar de sus fallos, compartir responsabilidades sobre los mismos y corregirlos, siempre apoyándose mutuamente.

4. Aprendan a ser amigos. Los amigos están ahí para lo bueno y para lo malo, para apoyarse en los momentos dulces de la vida, y más aún en las grandes tragedias; pero también se dicen sus verdades porque confían plenamente en su criterio, y sin necesidad de fingir ser lo que no son, o de inventarse personalidades atractivas y populares, ya que se muestran tal como son. Y es precisamente eso lo que debe ocurrir: deben ser ustedes mismos siempre y aceptarse tal como son, estar abiertos a los comentarios del otro sin malos entendidos, sin irse por otro lado, y sobre todo decirse las cosas franca y
abiertamente.

5. No idealicen, sean realistas. En esto hablamos no sólo de la parte física: "es guapísimo, no está gorda sino rellenita, es perfecta, es el mejor", son frases muy lindas pero que no siempre son ciertas. Es mejor conocer los defectos de nuestra pareja y aceptarlos, que evitarlos, negarlos o disimularlos. Aunque cuando hagan ver al otro algún defecto, díganlo con ternura y cariño, acepten los defectos que tengan arreglo y hagan algo por
superarlos.

6. Controlen sus nervios. Sí, sabemos que te tenía con el Jesús en la boca por no haberte hablado a la hora convenida, o que las broncas en tu trabajo te tienen tensísimo, pero no vale salirse de control hasta ser intolerante con tu pareja. El mejor ingrediente para un matrimonio feliz es la PACIENCIA.

7. Jamás se griten o se falten al respeto. Piensen que el daño que pueden ocasionarle a su relación con una discusión fuera de control, es peor a lo que les quita alejarse del lugar del enfrentamiento, calmarse y después hablar más serenamente sin gritar o lastimar, y siempre analizando la situación que los llevó a explotar.

8. Aprendan a ceder. Y no se trata de ser sumisos o ponerse de tapete ante el otro. Simplemente hay veces que en alguien debe caber la cordura, y qué mejor que seas tú quien calme la tormenta y explique abiertamente sus sentimientos hasta llegar a un acuerdo.

9. Crezcan juntos. Piensa que si a él le va bien en la vida, tú estarás a su lado para compartir lo bueno, y viceversa. Por ello deben apoyarse en todo, motivar la superación del otro y compartir logros y triunfos.

10. Pidan perdón. No hay nada peor que quedarse con un resentimiento, así es que si es necesario, aprendan a ofrecer una disculpa a tiempo.

11. Sean justos. En cuanto a dinero, bienes materiales y sentimientos. Aquí no es superior el que más tiene o el que da más, la cosa es pareja y como tal deben actuar siempre.

12. Sean creativos. No caigan en la rutina, busquen cosas nuevas, invéntense situaciones, viajen juntos, hagan travesuras juntos, etc. Y en el aspecto sexual no se limiten, y mientras ambos estén de acuerdo, jueguen, sean conscientes de las necesidades de su cónyuge y fantaseen lo que quieran.

13. Hablen siempre con la verdad. La comunicación es básica, y siendo honestos y abiertos, todo lo que piensan fluirá libremente.

14. Olviden el pasado. Es muy común que al discutir, aunque sea por pequeñeces, broten cosas del pasado que a lo mejor ni vienen al caso pero que sirven como dardos para darle donde más le duele al otro. Sin embargo, si analizan bien las cosas, lo único que están haciendo es dañarse a si mismos, y maltratar esa relación con dudas y fantasmas que ustedes misma se inventan. Maduren ambos, y por favor, borren por completo lo que fue; recuerden ese dicho de "lo que no fue en tu año, no fue tu daño" y mejor vean a futuro y luchen por hacerlo perfecto.

15. Nunca se vayan a dormir con un problema sin resolver. No se lleven a la cama resentimientos que sólo arruinan su relación. Platiquen, arreglen sus cosas, digan todo lo que sienten, y hasta que ambos queden conformes, cierren el capítulo y ¡a dormir!

Fuente: Fulladvent

Novios en el Matrimonio


Los esposos que se aman mucho en muchas ocasiones pasan por una época de frialdad. No se sienten muy cerca el uno del otro. ¿Es esto normal? ¿Hay alguna forma de reavivar el fuego que una vez existió... el fuego de cuando se recién casaron?
Esto sucede tarde o temprano en TODO matrimonio. Es como si los esposos hubieran perdido por un tiempo la fuente de energía que antes activaba su romance.
Que de repente desaparezca o ser pierda de vista la fuente de donde ustedes deben revitalizar esa energía podía significar la muerte segura para un matrimonio. Los antiguos navegantes de barcos de velas temían a muchas cosas, entre ellas piratas, huracanes y otras vicisitudes marinas. También temían a que se les agotabaran las provisiones de agua y víveres. Pero a lo que más temían era a ir a la deriva durante días o incluso semanas sin brisa que los pusiera de nuevo en camino. Esa brisa es como la energía que a muchos matrimonios parece que se les agota.
También los matrimonios que una vez fueron emocionantes y llenos de amor se pueden ver atrapados en la zona de calma romántica, la cual puede causar la muerte lenta y dolorosa de la relación. El que los cónyuges salgan solos y se traten románticamente, puede cambiar estas pautas y ser muy divertido. Por supuesto que no hay medicina instantánea para un matrimonio estancado, pero se pueden echar a un lado las excusas para comenzar a tener citas amorosas con la persona que se ama. De hecho, podrían tratar de pensar como adolescentes de nuevo. Permítanme explicarles.
Recuerden por un instante las locuras de los días en que eran novios: la timidez, el coqueteo, las fantasías, la búsqueda del premio. Cuando pasamos del noviazgo al matrimonio, a la mayoría de nosotros nos pareció que debíamos crecer y dejar detrás los juegos. Sin embargo, es posible que no hayamos madurado tanto como nos gustaría creer.
En algunos sentidos, nuestras relaciones románticas siempre tendrán algunas de las características de la sexualidad adolescente. A los adultos les sigue gustando la emoción de la conquista; siguen sintiendo el atractivo de lo inalcanzable, la emoción de lo nuevo y el aburrimiento de lo viejo. Por supuesto, en una relación donde hay un compromiso, se controlan y reducen al mínimo los impulsos inmaduros, pero nunca desaparecen por completo.
Esto los podría ayudar a mantener la vitalidad en su matrimonio. Cuando las cosas se hayan vuelto aburridas entre usted y su cónyuge, necesitarán recordar algunos de los viejos trucos. ¿Qué tal un desayuno en la cama? ¿Un beso bajo la lluvia? ¿O volver a leer juntos sus viejas cartas de amor? ¿Una noche en un hotel cercano? ¿Una llamada telefónica al mediodía? ¿Una rosa y una nota amorosa? Hay docenas de formas para hacer que de nuevo sople el viento en las velas.

Si les parece un poco inmaduro actuar de nuevo como adolescentes, tengan presente esto: En los mejores matrimonios, la conquista no termina nunca.

fuente: Fulladvent

jueves, 28 de octubre de 2010

Salud en la familia


Un programa de TV de gran audiencia interrumpe su programación normal para dar una noticia a los telespectadores. Dos grandes actores acababan de entrar en terapia intensiva. Uno inconsciente, el otro semiconsciente. El primero con cáncer en la vejiga y problemas cardíacos, el otro, con complicaciones hepáticas. El presentador quedó pensativo y concluyó la noticia diciendo: “Ella era fumadora y él bebía por sus problemas familiares”
Lo peor es que este tipo de noticias trágicas no están solamente en la TV. Hay muchos padres que andan por ahí ingresando a la desesperación porque descubren que su hijo usa drogas. Hay mucha gente que, de una hora a otra, va a parar al hospital por cauda del estrés, hay muchas personas que tienen que enfrentarse al VIH SIDA, u otro tipo de enfermedades.

En esta lección, estudiaremos algunos enemigos de nuestra salud familiar: Alcohol, cigarro, drogas y estrés. ¿Cómo lograr que nuestra familia sea más feliz y tenga mejor salud?
1. El alcohol
El alcohol es un tipo de droga socialmente aceptada. Y lo peor, ampliamente difundida como algo agradable, social y estimulante. Mientras tanto, parece que muchos se olvidan que el alcohol es el responsable de horribles crímenes, enfermedades y muertes. Más de la mitad de las muertes anuales en las carreteras es causada por individuos alcoholizados.

El alcoholismo puede generar pequeñas lesiones cerebrales y problemas psicológicos y psiquiátricos como: dependencia química, agresividad, descontrol emocional, alucinaciones y delirios. El desarrollo de esos trastornos dependerán, entre otros factores, de la sensibilidad de las personas al alcohol. 20% de los alcohólicos acaban sufriendo de parálisis parcial de los músculos, y muchos se quejan de una dolorosa inflamación de los nervios. El alcohol causa el endurecimiento del hígado. Cuando una madre bebe durante el embarazo, retraza el crecimiento del hijo y puede provocar mala formación en su cerebro. Además de eso, el alcohol roba el dinero que las personas deberían gastar en alimento, vestuario y vivienda adecuada.

“El vino hace burla; el licor alborota. Y cualquiera que se descarría no es sabio” (Proverbios 20:1). Teniendo en cuenta el sin número de consecuencias que el alcoholismo trae consigo, si usted tiene un caso de alcoholismo en su familia, busque ayuda con los AA (Alcohólicos Anónimos), la iglesia, profesionales calificados y personas de confianza.

2. El cigarrillo

El vicio del cigarro es uno de los mayores causantes de muertes en el mundo, mucho más que los accidentes en general, incendios, VIH SIDA y otras enfermedades. En el humo del cigarro hay más de 42 elementos químicos causantes de cáncer que, cuando son inalados por los pulmones, se disuelven en la sangra y se esparcen en el organismo, entrando así en contacto con todos los órganos.

Más del 80% de los casos de cáncer del pulmón y de enfisema pulmonar son consecuencias del cigarro. Los fumadores también corren riesgo de contraer cáncer en la laringe, la boca, del esófago, de la vejiga y del páncreas; enfermedades cardiovasculares, pulmonares y gastrointestinales. El cigarro disminuye el deseo sexual y la fertilidad. Los hijos de los fumadores pueden nacer prematuros, con complicaciones de salud e incluso muertos.

Relato de una madre:

Un día de esos, decidí bajar al parquecito del condominio donde vivo para que los niños jueguen un poco. Me acerqué a una mamá que sostenía en sus brazos a su bebé de siete meses de edad, ¡era muy pequeño para su edad!

Entonces percibí que un fuerte ronquido y tos en el niño mientras la madre contaba las dificultades pasadas con sus otras dos hijas, que nacieron prematuras, las cuales no gozaban de buena salud y causaban muchas preocupaciones a los padres. “¡Me dieron tanto trabajo!”, decía la madre. Y como algo tan natural, encendió un cigarro, soltando el venenoso humo en el rostro del indefenso niño. Entonces pensé: “¿Cómo no se da cuenta que fue exactamente su hábito de fumar, la causa de la falta de salud de sus hijas…?”

Si usted nunca fumó, tenga el firme propósito de no hacerlo; y si usted fuma, haga planes de abandonar ese vicio cuanto antes. Será algo difícil, pero con una firme decisión y el poder de Dios, ¡seguro lo conseguirá! Un curso para dejar de fumar también le podrá ayudar.

3. Las drogas.

El uso de drogas han aumentado mucho, están al alcance de todo los hogares, vecindarios, escuelas y negocios. El hecho de que este flagelo no afectó todavía a su familia no quiere decir que jamás lo hará.

Un hijo que esta usando drogas, generalmente, presenta insomnio, bajo rendimiento escolar, se muestra inquieto, impaciente, irritable, depresivo y violento.

¿Qué es lo que lleva a un hijo a las drogas?

El ejemplo de los padres: Un hijo que observa a los padres tomando comprimidos al levantarse para tener energía durante el día o buscando bebidas alcohólicas para eludir los problemas, puede copiar la conducta, cambiando el ingrediente.

Necesidad de aceptación: Quien presenta sufrimiento psicológico, complejos de inferioridad, inseguridad o sentimientos de rechazo, esta más propenso al uso de drogas.

Presión del grupo: Si los padres se preocupan excesivamente en querer agradar a los otros, los hijos aprenderán eso. Y si lo que los otros dicen, piensan o hacen se transforma en la conciencia del niño, serán los amigos los que determine su patrón de conducta.

Separación de la familia: Muchos jóvenes que utilizan drogas vienen de hogares desintegrados.

Músicas: Existen estilos de musicales que hacen referencia a las drogas, sugiriendo que los jóvenes tendrán acceso a un mundo ideal, pacífico y duradero a través de ellas.

Tedio: La búsqueda de nuevas emociones, puede llevar al mundo de las drogas.

El mejor combate de las drogas es cuando todo el mundo se involucra en la prevención. En esto el papel de los padres es enseñar a los hijos a:

a) Sentir seguridad.

b) Valorizar los lazos familiares del amor.

c) Elegir buenos amigos.

d) Establecer objetivos positivos en la vida.

e) Gastar el tiempo libre en actividades positivas.

f) Ser fiel a Dios.

Es de extrema importancia que, si el uso de drogas fuese detectado, se busque ayuda profesional calificada.

4. El estrés: Es un mecanismo usado por el organismo para defenderse de las agresiones, internas o externas. El estrés pude ser positivo cuando nos impulsa a ejecutar las tareas que antes no conseguíamos hacer. Por ejemplo, cuando el esfuerzo del organismo para adaptarse a nuevas situaciones, ya no puede mantenerse, entonces el estrés es maléfico. De ahí la productividad y el servicio son afectados. Hay pérdida de peso, y en casos más graves, aparecen enfermedades que pueden hasta llevar a la muerte.

Un buen consejo para vencer el estrés es el ejercicio físico regular, los pasatiempos agradables y las vacaciones. Dígale no a la rutina, organice sus actividades diarias y aprenda a lidiar con los sentimientos negativos, como la rabia, odio, rencor, culpa y preocupaciones innecesarias. ¡Practique el amor!

5. Las reglas indispensables de la salud:

* Una señora con 83 años de edad, enseguida de salir el sol, está corriendo de acá para allá, muy atareada. Después, sube las escaleras de un edificio, cargando una mochila con veinte kilos de piedras. Se esta preparando para su escalada anual, del monte Whitney, en California.

* Un cirujano con 94 años, está cumpliendo con su rutina diaria de hacer grandes cirugías. Él trabaja en uno de los veinte hospitales que él mismo construyó en Asia.

¡Bueno, son sólo dos! Pero estos son sólo dos ejemplos de muchos de personas reales que parecen simplemente ignorar el paso del tiempo. Es que ellos buscan, con disposición, la vida natural. Así es posible disfrutar de una vida más feliz, dejando el momento de la muerte para mucho más adelante.

Ese tipo de salud viene de un estilo de vida en la cual se aprende a gerenciar con sabiduría los siguientes recursos:

Buena alimentación: El cuerpo sintetiza el alimento que ingerimos y lo transforma en combustible para nuestras actividades diarias. En cuanto al alimento preste atención en la elección, a la preparación y al comer. El menú diario debe tener: frutas, verduras, cereales integrales, nueces o castañas y legumbres. Ellos proporcionan fuerza, resistencia y vigor intelectual. Aprenda a vivir sin productos de origen animal.

Aire puro: Casi todas las personas respiran de forma equivocada. Incluso la postura del individuo afecta el funcionamiento de los pulmones. En el aire hay sustancias vitales.

Luz solar: El sol es un importante agente en la curación de enfermedades. Además de promover el bienestar, la luz solar fortalece el sistema inmunológico y los huesos, estimula el funcionamiento de las células sanguíneas rojas y la producción de vitamina D. Aproveche la luz solar de forma constante y correcta.

Agua: Todos sabemos que dos litros de agua por día son indispensables para la salud. El problema es que no sabemos usarla correctamente. El uso de agua debe seguir las reglas básicas del ciclo hídrico del cuerpo. Evite tomar líquidos con las comidas, pues esto detiene la digestión.

Ejercicio físico: Tiene que ser constante y moderado para fortalecer el sistema inmunológico y disminuir el riesgo de adquirir tumores cancerosos y otras enfermedades. También auxilia en la disminución de la ansiedad y en el tratamiento de cuadros depresivos, contribuyendo a la salud mental. El ejercicio físico es indispensable para todos. La falta de movimiento puede causar disfunción y enfermedades graves. Quienes tienen trabajos “pesados” también necesitan de ese hábito.

Reposo: Lo normal es que la máquina humana necesita entre siete a ocho horas diarias de sueño en el período nocturno. Hablando de la variación del reloj biológico de cada individuo, podemos encontrar variaciones. El descanso semanal y las vacaciones son parte de esas necesidades humanas. Los reflejos nerviosos, la sensibilidad y la capacidad de actuar con precisión dependen de la atención que le damos a este tema. Disminuya su reposo y estará causando dos daños a su cuerpo:

a) Una baja inmediata de sus defensas

b) Disminución de sus años de vida.

Abstinencia de todo lo que es perjudicial: Para esto, es indispensable que se conozca todo lo que hace mal y que y que se abandone tales cosas. Por ejemplo: las bebidas alcohólicas, las carnes impropias, estimulantes como café, chocolates y otras bebidas con cafeína.

Confianza en Dios: Crea o no en Dios, usted necesita admitir que la esperanza y la confianza son elementos indispensables para la vida humana.

Si practicamos un estilo de vida saludable, podremos evitar la gran mayoría de las enfermedades modernas. Porque ellas son, justamente, resultados de hábitos, incorrectos de salud. Como este es un asunto por demás complejo para ser explicado en una lección tan corta, recomendamos que estudie más sobre este tema. Haga uso de la bibliografía sugerida en este estudio.

“Amado, mi oración es que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”. 3 Juan 2.

Diez consejos para padres ocupados


Los padres que tienen hijos pequenos,los que tienen hijos adolecentes y los que tienen hijos con prolemas afrontan desafios diferentes.
¿ Qué aconsejarles en este mes especial que sea significativo para todos? Es una preguntam que espero contestar en los consejos que siguen:

1 – Ayude a su hijo a descubrir su misión en la vida.

Ayúdele a descubrir sus talentos, sus dones, la obra de su vida. Así descubrirá a tiempo el sentido de la vida. Sabrá para qué nació y no perderá tiempo buscando su destino

2 - Ame a su hijo y asegúrese que él lo sepa, lo experimento y lo crea.

El amor es un principio de vida. Es acción. Se muestra con hechos, no se esplica con palabras. No suponga nada. Diga a su hijo que lo ama, pero haga cosas específicas para que lo crea. El padre, por su naturaleza y sus funciones, tiende a olvidar que su hijo necesita el amor de su progenitor para vivir en plenitud.

3 – Ivolúcrese en la vida de su hijo en todas las etapas de su desarrollo.

Aprenda a disfrutar las nuevas cosas en cada etapa de la vida de su hijo, auque sus intereses sean muy diferentes a los de él y aunque le parezcan pérdida de tiempo. Sepa que su apoyo es lo que más le importa y que a la larga eso es lo que recordará y lo que le creará un nexo con usted para toda la vida.

4 – Tenga libros y revistas en su hogar.

Muchos. La lecturas es uno de los mejores medios para que que su hijos aprenda nuevas palabras e ideas. Es el camino real hacia el desarrollo intelectual. Léale a su hijo desde el momento de nacer. Convierta a su hijo en genio leyéndole durante unos minutos diarios. Ayude a su hijo a desarrollar el delicioso hábito de la lectura y habrá puesto sus pies en el camino de la felicidad y el éxito en la vida.

5 - Haga preguntas a su hijo.

Apártelo unos momentos de todos los demás miembros de la familia. Mírelo a los ojos. Adopte actitud de cómplice. Identifíquese con él. Pregúntele: ¿Cómo te fue hoy? ¿Aprendiste algo interesante hoy? ¿Conociste a alguien? Pueden ser instantes solamente, pero en la cuenta vital de su hijo serán decisivos. No fuerce las cosas. Espere respuestas sencillas. Pero si su hijo tiene algún problema, alli lo detectará. Aprenderá a confiarle todos sus problemas.

6 - Hable a su hijo y escuche cuando él le habla a usted.

El lenguaje es una silla de cuatro patas: Hablar, escuchar,leer,escribir. En ella se sienta el hombra para ser hombre. Hable correctamente a su hijo desde el primer dia. No utilice lenguaje infantil. Eso déjeselo a él. Háblele. Léale libros interesantes, divertidos, instructivos, inspiradores. Luego escuche lo que él le dice. Estimule la comunicacion verbal de su hijo. Cada palabra que aprenda y utilice será un peldano en la gran escalera de su vida conceptual e intelectual.

7 – Combine la ternura con la autoridad, la bondad y la compriensión con la firmesa y la disciplina.

Es un arte dificil de aprender. Solo se aprende cuando el padre está sincera y conscientemente interesado en el bienestar de su hijo. Que su hijo, ese que usted conoce muy bien, escuche mas palabras de amor, bondad y ternura que de represión y reproche. Ejerza su autoridad con amor. Comprenda que los ninos se equivocan. Perdone muchas veces mas de las que castiga.

8 – Sea responsable como padre.

Sepa bien lo que debe ser un buen padre. Luego pregúntese: ¿ Soy un buen padre? Hágale la misma pregunta a su esposa y a una persona de confianza y lealtad probada. Luego actue en consecuencia.

9 – Dedique todo el tiempo que pueda a su hijo.

La vida es tiempo y si no le dedica tiempo a su hijo no le da vida. Comprender esto es abandonar toda escusa. El padre mas ocupado puede dedicar todo el tiempo que sea necesario para salvar a su hijo de la infelicidad y el fracaso.

10 – No lo deje solo en la lucha por alcanzar el .éxito y realizarse en la vida.

Háblele de la vida trascendente. Digale que fue creado con un proposito elevado. Que hay un propósito para la existencia. Que Dios es mas amante que poderoso y que tiene un propósito especifico para el. Que solo así encontrara la verdadera fecilidad y el verdadero éxito en la vida.

Fuente: Todo Adventista

jueves, 27 de mayo de 2010

La clave para un matrimonio feliz


Quizás usted haya escuchado que la mitad de los matrimonios hoy en día terminan en divorcio, con cónyuges amargamente disgustados y niños confundidos. ¡No deje que esto le suceda a usted! Ya sea que su matrimonio esté pasando por momentos difíciles, que su hogar sea un nido de felicidad, o que usted sea soltero y esté pensando casarse; ¡hay una serie de consejos gratuitos que le ayudarán en su matrimonio! ¡Provienen directamente de Dios, el creador y formulador del matrimonio! Si usted ha probado muchas alternativas, ¿por qué no le concede a Dios una oportunidad? Observe los consejos que se proveen en esta Guía y salve su hogar.

Diecisiete reglas del gran libro de Dios para un matrimonio feliz

1. Establezcan un hogar independiente.

"Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne" (Génesis 2:24).


La regla de Dios es específica. Los que se casan deben dejar padre y madre y establecer su propio hogar, aun cuando las finanzas exijan que sea en un apartamento de una sola pieza. El esposo y la esposa deben decidir juntos sobre estos asuntos. Deberán informar a sus padres y luego deben permanecer firmes no importa quién se oponga. Miles de divorcios podrían evitarse si esta regla fuera cuidadosamente seguida.

2. Continúen con el noviazgo después del casamiento.

"Ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados" (1 Pedro 4:8). "Su marido también la alaba" (Proverbios 31:28) "La casada tiene cuidado de cómo agradar a su marido" (1 Corintios 7:34) "Amaos los unos a los otros en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros" (Romanos 12:10).


Continúe (o tal vez reviva) las cortesías propias del noviazgo durante la vida de casados. Un matrimonio de éxito no ocurre por arte de magia: debe desarrollarse. No dé por sentado el amor de su cónyuge: expréselo o de otra manera, la monotonía destruirá el matrimonio. Ocúpese de que el amor crezca o de otra manera morirá y terminarán separándose. El amor y la felicidad no se encuentran procurándolos para Ud. mismo sino brindándolos a otros. Por eso, pasen tanto tiempo como sea posible haciendo cosas juntos, si se quieren llevar bien. Aprendan a saludarse con entusiasmo. Tomen momentos de descanso, coman, conversen y salgan a pasear juntos. No descuiden las pequeñas cortesías, y los pequeños actos que puedan realizar para animarse el uno al otro y para demostrarse afecto. Sorpréndanse mutuamente con pequeños regalos. Trate cada uno de sobrepasar el amor del otro. No retiren del matrimonio más de lo que depositan en él. El divorcio en sí mismo no es el principal destructor del hogar, pero sí lo es la falta de amor. Si se le da una oportunidad, el amor siempre triunfa.

3. Recuerden que Dios los unió en matrimonio.

Dijo Cristo: "Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre" (Mateo 19:5-6).


¿Casi ha desaparecido el amor en el hogar? El Diablo es responsable de esto. No olviden que Dios mismo los unió en matrimonio y el plan de él es que permanezcan juntos y felices. El traerá felicidad y amor a sus vidas si obedecen sus reglas divinas (Mandamientos). Para Dios todo es posible (Mateo 19:26). No desesperen. Dios que pone amor en el corazón de un misionero por los nativos de lejanos lugares puede fácilmente proveer el amor del uno por el otro si se lo permiten.

4. Cuiden sus pensamientos, no dejen que sus sentidos los traicionen.

"Cual es su pensamiento en su corazón, tal es él" (Proverbios 23:7). "No codiciarás la mujer de tu prójimo" (Exodo 20:17). "Guarda tu corazón [tus sentimientos]; porque de él mana la vida" (Proverbios 4:23). "Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre... en esto pensad" (Filipenses 4:8).


Los malos pensamientos destruirán el matrimonio. El Diablo intentará atraparlos con pensamientos como éstos: "Nuestro matrimonio fue un error". "Ella no me entiende". "No puedo soportar mucho más estas cosas". "De todos modos podemos divorciarnos, si es necesario". "Me iré de vuelta a la casa de mi madre". "El le sonrió a esa mujer". Abandone esa clase de pensamientos, porque ellos destruirán su hogar, ya que sus pensamientos y sentidos gobiernan sus acciones. Evite el ver, decir, leer o escuchar cualquier cosa que sugiera impureza o infidelidad, o el asociarse con cualquier persona que lo insinúe. Los pensamientos descontrolados son como un automóvil en neutro en una pendiente. Cualquier cosa puede ocurrir, y el resultado será siempre desastroso.

5. Nunca se retiren a dormir enojados.

"No se ponga el sol sobre vuestro enojo" (Efesios 4:26). "Confesaos vuestras ofensas unos a otros" (Santiago 5:16). "Olvidando ciertamente lo que queda atrás" (Filipenses 3:13). "Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo" (Efesios 4:32).


Permanecer enojados el uno con el otro por ofensas pequeñas o grandes, es muy peligroso. A menos que se resuelvan prontamente, aun los problemas más pequeños se arraigan en la mente como convicciones y actitudes que afectarán adversamente toda su filosofía de la vida. Por eso Dios nos pide que eliminemos todo enojo antes de retirarnos a dormir. Sean lo suficientemente nobles para perdonar y decir con sinceridad: "Perdóname". Después de todo, nadie es perfecto. Reconozcan el error cuando lo cometan. Además, reconciliarse es una experiencia muy agradable, y tiene un poder extraordinario para mantener la unión matrimonial. ¡Dios lo sugiere! Da resultado.


6. Mantengan a Cristo como centro del hogar.

"Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican" (Salmo 127:1). "Reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus veredas" (Proverbios 3:6). "La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Filipenses 4:7).

Esta es la gran regla que en realidad cubre todas las demás. ¡Ponga a Cristo en el primer lugar! El verdadero secreto de la felicidad en el hogar no es diplomacia, estrategia y esfuerzos incansables por vencer problemas, sino más bien la unión con Cristo. Los corazones llenos del amor de Dios nunca pueden estar muy separados el uno del otro. Con Cristo en el hogar, el matrimonio tendrá éxito. El Evangelio es el remedio eficaz para todos los matrimonios que están llenos de odio, amargura y chasco. El Evangelio previene miles de divorcios restaurando milagrosamente el amor y la felicidad. También salvará su hogar, si Ud. lo permite.

7. Oren juntos.

"Velad, y orad, para que no entréis en tentación. El espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil" (Mateo 26:41). "Orad unos por otros" (Santiago 5:16). "Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente, y sin reproche" (Santiago 1:5).


Oren en voz alta el uno por el otro. ¡Esta es una regla maravillosa! Arrodíllense delante de Dios y pídanle que les permita sentir y expresar verdadero amor el uno por el otro, perdón, fortaleza y sabiduría para la solución de sus problemas. Dios ha dado una garantía personal de que él contestará. La persona que ora no es automáticamente curada de todas sus faltas, pero tendrá un corazón que anhelará hacer lo recto. Ningún hogar se destruirá jamás mientras el esposo y la esposa oran el uno por el otro, pidiendo la ayuda de Dios.


8. Estén de acuerdo en que el divorcio no es la respuesta.

"Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre" (Mateo 19:6). "Cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera, y el que se casa con la repudiada, adultera" (Mateo 19:9). "La mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive" (Romanos 7:2).

La Biblia es clara. Los lazos del matrimonio son indisolubles e indestructibles. El divorcio es permisible únicamente en el caso de adulterio, pero aun en tal caso no es obligatorio, sino sólo permitido. El perdón es siempre mejor que el divorcio, aun en el caso de una caída moral. El matrimonio es para toda la vida. Así lo ordenó Dios cuando realizó la primera ceremonia nupcial en el Edén. Todo pensamiento de divorcio como solución, destruirá cualquier hogar y esta es una de las razones por las cuales Jesús lo prohibió. El divorcio es siempre destructivo y casi nunca una solución para los problemas. El divorcio produce casi inevitablemente vidas deshechas, frustradas e infelices y con frecuencia hasta se convierte en la barrera que estorba aun el éxito en la vida. Dios instituyó el matrimonio para guardar la pureza y la felicidad del hombre y la mujer, para proveer a sus necesidades sociales y para elevar su naturaleza física, mental y moral. Sus votos figuran entre las más solemnes e inquebrantables obligaciones que un ser humano puede asumir. El ponerlas a un lado livianamente es renunciar al favor y la bendición de Dios.



9. Mantengan el círculo del hogar estrechamente cerrado

"No cometerás adulterio" (Exodo 20:4). "El corazón de su marido está en ella confiado... Le da ella bien y no mal todos los días de su vida” (Proverbios 31:11, 12). "Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal" (Malaquías 2:14). "Que te guarden de la mala mujer... No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos. ¿Tomará el hombre fuego en su seno, sin que sus vestidos ardan? Así, el que se llega a la mujer de su prójimo; no quedará impune" (Proverbios 6:24-29).


¡Las intimidades del matrimonio no deben compartirse con otros! Resuelvan sus problemas familiares privadamente. Ningún otro (excepto su ministro o un consejero familiar cristiano de confianza) debe jamás verse envuelto en estos problemas de índole íntima y personal. Deben ser veraces el uno con el otro siempre y nunca guardarse secretos. No hagan ninguna broma a expensas de los sentimientos del otro cónyuge. Defienda el uno al otro y excluya estrictamente a todos los posibles entrometidos. Y con respecto al adulterio (a pesar de lo que algunos consejeros matrimoniales digan) siempre lo dañará a Ud. y a todos los demás implicados. Dios, que conoce nuestra mente, cuerpo y estructura emocional, dice: "No cometerás adulterio". Y cuando él prohibe algo, es mejor que obedezcamos. Los que insisten en ignorar este mandamiento recibirán el castigo reservado para los desobedientes. De manera que si Ud. ha empezado a cortejar indebidamente a alguien, es mejor que ponga punto final a esto de inmediato, o de otra manera se asentarán sobre su vida sombras que no podrán disiparse.


10. Dios describe lo que es el amor: esfuércense todos los días por lograr esa norma.

"El que tiene amor, tiene paciencia; es bondadoso y no envidioso; no es presumido ni orgulloso. No es grosero ni egoísta; no se enoja ni es rencoroso. No se alegra del pecado de otros, sino de la verdad. Todo lo soporta con confianza, esperanza y paciencia" (1 Corintios 13:4-7, Versión Dios llega al hombre).

Vuelva a leer cuidadosamente este pasaje bíblico. Es la descripción que Dios hace del verdadero amor. ¿Cómo se compara la calidad de su amor con esta norma? El amor no es un impulso sentimental sino un principio santo que abarca toda la vida. Su matrimonio no puede fracasar si predomina en él el verdadero amor. Sin él, no podrá triunfar.


11. Recuerden que la crítica y los rezongos destruyen el amor.

"Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas" (Colosenses 3:19). "Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda" (Proverbios 21:19). "Gotera continua en tiempo de lluvia y la mujer rencillosa, son semejantes" (Proverbios 27:15). "Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga [una tabla entera] que está en tu propio ojo?" (Mateo 7:3). "El amor busca una forma de ser constructivo" (1 Corintios 13:4-7, edición inglesa de Phillips).


Dejen de criticar y de rezongar. Dejen de encontrar faltas. No esperen perfección, o de otra manera resultará amargura. Pasen por alto las faltas y busquen las cosas buenas. No traten de reformar, controlar o forzar al cónyuge, pues destruirán su amor. Sólo lo bueno puede cambiar a la gente. Un sentido del humor, un corazón alegre, la bondad, la paciencia y el afecto eliminarán las dos terceras partes de los problemas de su matrimonio. Trate de hacer a su cónyuge feliz en vez de querer hacerlo bueno. El secreto de un matrimonio de éxito no radica en tener el cónyuge apropiado, sino en ser uno mismo el cónyuge apropiado.


12. No se excedan en nada: sean temperantes.

"Todo aquel que lucha [el atleta] de todo se abstiene (es temperante)" (1 Corintios 9:25). "El amor... no persigue ventajas egoístas" (1 Corintios 13:5,). "Si pues coméis, o bebéis, o hacéis otras cosas, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31). "Hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre [tengo dominio propio]" (1 Corintios 9:27). "Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma" (2 Tesalonicenses 3:10). "Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla" (Hebreos 13:4). "No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias: ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad" (Romanos 6:12-13).

Los excesos pueden arruinar su matrimonio. Así también la falta de entusiasmo. El trabajo, el amor, el descanso, el ejercicio, el juego, los cultos, las comidas y las relaciones sociales deben ser cuidadosamente equilibrados en su matrimonio, o de otra manera éste irá mal. El exceso de trabajo y la falta de sueño, así como la carencia del debido ejercicio y el debido alimento, hacen que la persona se vuelva criticona, intolerante y negativa. El comer en exceso constantemente es un gran mal que fortalece la naturaleza animal y amortigua la conciencia.

Los abusos sexuales destruyen el amor por las cosas santas y debilitan la vitalidad. El matrimonio no es una licencia para excederse en las prácticas sexuales. Los actos degradantes, las desviaciones o la intemperancia destruyen el amor y el respeto mutuo que los cónyuges se deben. Una vida sexual temperante es lo que la Biblia recomienda (1 Corintios 7:3-7). Las relaciones sociales con los demás son absolutamente esenciales. La verdadera felicidad no puede hallarse en el aislamiento. Deben aprender a reír y disfrutar en forma sana de los momentos agradables. El ser excesivamente serios es peligroso. El hacer las cosas con exceso o sin entusiasmo, debilita la mente, el cuerpo y la conciencia, así como la capacidad de amarse y respetarse mutuamente. No permita que la intemperancia eche a perder su matrimonio.

13. Respete cada uno los derechos y las cosas privadas del otro.

"El amor es tolerante. El amor no tiene celos... no es grosero, no es egoísta. No se regocija en la injusticia. Está lleno de bondad" (1 Corintios 13:4, Traducción de Weymouth). "Amaos los unos a los otros, en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros" (Romanos 12:10).



Cada cónyuge tiene el derecho concedido por Dios a tener algunas cosas privadas de las cuales no necesita dar explicación. No se entrometan en la cartera de su consorte, en la correspondencia privada ni en otras cosas personales, a menos que él o ella se lo permita. El derecho a la privacidad y al silencio cuando alguien está preocupado debe ser respetado. Su cónyuge tiene aun el derecho a equivocarse ocasionalmente y tiene el derecho de tener un día libre de vez en cuando. Los cónyuges no se poseen el uno al otro, de manera que no se deben exigir por la fuerza cambios en la personalidad. Sólo Dios puede hacer esos cambios y cada uno de nosotros es personalmente responsable ante él en este asunto (Romanos 14:12). La perfecta confianza mutua es absolutamente esencial para la felicidad. Pase menos tiempo investigando cosas acerca de su consorte y más tiempo tratando de agradarle. Esto produce milagros.


14. Practiquen la limpieza, sean modestos, y cumplidores.

"Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia" (1 Timoteo 2:9). "Con voluntad trabaja con sus manos [la mujer]. Se levanta aun de noche y da comida a su familia. Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde" (Proverbios 31:13-27). "Sed limpios” (Isaías 52:11, Versión Moderna). "Hágase todo decentemente y con orden" (1 Corintios 14:40). "Si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo" (1 Timoteo 5:8). "No os hagáis perezosos" (Hebreos 6:12).




La haraganería, el desorden, la falta de limpieza y el descuido son armas que el diablo usa para destruir el respeto y afecto mutuos y así arruinar su matrimonio. La ropa modesta y limpia y un cuerpo bien aseado son esenciales tanto para el esposo como para la esposa. Las comidas deben ser sanas, bien presentadas y servidas a tiempo. La casa debe estar limpia y ordenada, porque esto trae paz, tranquilidad y satisfacción a todos. Un esposo que no trabaja, que es descuidado y que no provee para las necesidades de su casa es una maldición para su familia y un insulto para Dios. El descuido en estos aspectos aparentemente pequeños destruye muchos hogares.



15. Resuelvan hablarse bondadosamente.

"La blanda respuesta quita la ira" (Proverbios 15:1). "Goza de la vida con la mujer que amas" (Eclesiastés 9:9). "Cuando ya fui hombre dejé lo que era de niño" (1 Corintios 13:11).



Esfuércense por hablar en forma suave y bondadosa. Cuando se es atacado, el silencio es a menudo el mejor método para calmar la ira. Las decisiones que se hacen cuando se está enojado, cansado o desanimado, no son las mejores, de manera que es mejor relajarse y esperar que pase la tormenta antes de hablar. Y cuando se comunique con su cónyuge de nuevo, que sea suavemente y con amor. Las palabras ásperas y airadas destruyen el deseo de agradar.



16. Sean sensatos en los asuntos financieros.

"El amor no es posesivo. El amor tiene buenas maneras y no persigue ventajas egoístas" (1 Corintios 13:4 edición inglesa de Phillips). "Dios ama al dador alegre" (2 Corintios 9:7).


Todas las posesiones e ingresos en el matrimonio deben ser "nuestros" y no "tuyos" y "míos". Parte de las entradas pertenecen a la esposa para comprar los comestibles y la ropa, y para hacer frente a las necesidades del hogar. Esa suma debe dársele sin discutir. Esposo y esposa deben tener sumas iguales (siempre que sea posible) para gastar a gusto sin dar cuenta de ello. Un esposo mezquino hace a su esposa infeliz, acusándola muy a menudo de que es gastadora y derrochadora. Mostrar confianza en la capacidad administrativa del cónyuge, hace que éste o ésta sea mejor administrador.



17. Converse con su cónyuge acerca de los problemas y consúltelo con frecuencia.

"El amor... no está ansioso de impresionar ni tiene ideas exageradas de su propia importancia... No es quisquilloso" (1 Corintios 13:4-5, edición inglesa de Phillips). "El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma" (Proverbios 15:32). "¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él" (Proverbios 26:12).



Pocas cosas fortalecerán tanto su matrimonio como conversar juntos y consultarse mutuamente acerca de las decisiones más importantes. El cambio de trabajo, la compra de una casa, un automóvil, muebles, ropa, y todos los demás asuntos que implican dinero, deben interesar a ambos esposos. Consultar las cosas evitará muchos desatinos que podrían arruinar su matrimonio. Si después de mucha consulta y ferviente oración, las opiniones todavía difieren, la esposa debe someterse al deseo de su esposo. Las Escrituras son claras con respecto a esto. (Véase Efesios 5:22-24.)

Fuente: bibleuniverse.com

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