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martes, 12 de junio de 2012

Abuso de menores, se puede prevenir e informar


Tomado de El Centinela : Junio 2012
por Margie Yañez
Examinemos nuestro conocimiento en relación al abuso de menores.

Situación número 1

Es sábado de mañana y está usted sentado en un banco de la iglesia esperando que el servicio comience. Frente a usted se encuentra una familia con sus dos hijos. La niña, de apenas tres añitos, está jugando con el teléfono celular de su madre cuando de momento su hermano de seis años le quita el teléfono bruscamente a su hermana y causa que ésta caiga al piso. La madre le llama la atención a su hijo, y le pide que devuelva el teléfono a su hermana.
Pasa algún tiempo, y el niño se acerca a su hermanita que ahora está jugando con un carrito. Se lo quita, y hace que la niña se caiga y se pegue con la pared. El padre toma a su hijo del brazo y lo saca del salón. Cuando regresan, usted nota que el niño viene llorando y se cubre una mejilla. Cuando baja la mano, usted ve la silueta roja de una mano en la cara del niño. Entonces oye a la madre que le dice a su esposo: “¿Por qué le vuelves a pegar así?” Usted se pregunta: ¿Será que he presenciado un caso de abuso?

Situación número 2

Una joven de 16 años tiene relaciones íntimas con un joven de 18 años. ¿Se considera esto abuso sexual?

Situación número 3

Sus vecinos tienen tres hijos, de siete, ocho y diez años de edad. Durante la semana, usted ve que los padres de la casa se van al trabajo y los niños a la escuela. En vacaciones se quedan solos en la casa. Durante la semana todo parece calmado, pero comenzado el viernes, se escucha una constante pelea entre los padres. Los esposos se insultan y se gritan, pero que a usted le conste, nunca se han agredido físicamente. ¿Se considera esto abuso?
Si usted categorizó las tres situaciones como abuso, está en lo correcto. Las estadísticas muestran que en los Estados Unidos y Puerto Rico, durante el año 2010, se informaron a las agencias de protección de menores aproximadamente 3,3 millones de casos de abuso que involucraban a 5,9 millones de menores. Cuarenta y cinco Estados tabularon todos los reportes recibidos, ya fuesen investigados o no. De estos, un 60,7 por ciento fue considerado digno de investigación, y 39,3 de los casos no cumplían el criterio legal de abuso. De los casi dos millones que fueron evaluados, 90,3 por ciento (1.793.724) fueron investigados. De esta cantidad de informes, 436.321 fueron sustanciados como abuso; 24.976 resultaron inconclusos y 1.262.118 no resultaron validados por la evidencia.1
Aunque para algunos esta cantidad parezca pequeña en contraste con la cantidad de reportes recibidos, la realidad es que nuestra meta debe ser que ningún niño sea víctima del abuso. Debemos recordar que los niños son un regalo de Dios y Dios nos ha encomendado el cuidado de estos. La escritora Elena G. White escribió concerniente a este tema lo siguiente: “Los hijos son la herencia del Señor, y somos responsables ante él por el manejo de su propiedad… Trabajen los padres por los suyos, con amor, fe y oración, hasta que gozosamente puedan presentarse ante Dios diciendo: ‘He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová’”.2
También vale recordar que en la parábola del Buen Samaritano (ver S. Lucas 10:25-37), Jesús nos instruyó a ayudar a nuestro prójimo. Así que si aplicamos este objetivo al tema mencionado, tenemos el deber de ayudar a todos los niños que son víctimas de abuso.
Para llevar esto a cabo, es imperativo que podamos contestar las siguientes preguntas: ¿Qué es el abuso, cómo lo podemos identificar, y qué podemos hacer en cuanto a este asunto?

¿Qué es el abuso?

El abuso o la negligencia ocurre cuando un menor es maltratado o descuidado, y a consecuencia de este maltrato, recibe heridas o corre peligro. El abuso puede ser físico, verbal o sexual.
El abuso físico es definido como un trauma o heridas físicas no accidentales infligidas al menor por un padre o una persona encargada de su cuidado. También incluye la negligencia por parte de estos, cuando no protegen al menor de la persona que perpetró el abuso físico.
La negligencia física se refiere a no proveer para las necesidades básicas del menor, hasta el punto que hay daño o riesgo de daño a la salud del menor o su seguridad. Esto puede incluir, pero no se limita al abandono, la falta de supervisión, la falta de higiene física que pone en peligro la vida del menor, la falta de nutrición adecuada que atenta contra el desarrollo físico normal del menor, la falta de albergue, la falta de cuidado médico o dental que resulta en condiciones que amenazan la salud del menor, y la incapacidad de satisfacer las necesidades básicas de vestimenta del menor.
El abuso sexual incluye penetrar o tocar externamente las partes íntimas de un menor, el sexo oral, el exhibicionismo o cualquier otro acto sexual realizado en la presencia de un menor para la gratificación sexual. Además incluye el uso sexual de un menor en la prostitución, y/o para la elaboración de pornografía, y la negligencia del padre o la persona encargada del menor que no hace un intento razonable para detener el abuso sexual del menor de parte de otra persona.
El abuso emocional incluye los ataques verbales, los insultos, la degradación, la indiferencia o cualquier acto de violencia doméstica cometido en la presencia de un menor.

¿Cuáles son los síntomas del problema?3

Del abuso físico. Las lesiones frecuentes, sin o con aparente explicación. Los moretones, las quemaduras e hinchazones en la piel inexplicables, las marcas de mordeduras humanas, las quemaduras que parecen haber sido ocasionadas por un cigarrillo o por la inmersión en líquidos calientes, las áreas pequeñas de calvicie, las fracturas inexplicables, la agresividad, el nerviosismo en la presencia de adultos y el aislamiento.
De la negligencia. El abandono, la falta de cuidado médico o dental, la falta de supervisión, la vestimenta inadecuada, el hambre persistente, la falta de higiene, un aspecto de desnutrición, el aislamiento. Del abuso sexual. La ropa interior rota o manchada de sangre, el dolor o comezón en el área genital, la dificultad al caminar o al sentarse, el orinar frecuentemente o con dolor, las infecciones, la dificultad para dormir, las pesadillas, la agresividad, la tristeza y el aislamiento.
Del abuso emocional. Los problemas del habla, el desarrollo físico demorado, la violencia doméstica, la baja estima propia, el uso de drogas.

¿Cómo se puede reportar el abuso de menores?

En los Estados Unidos, puede llamar a la Agencia de Protección de Menores o a la policía local. Fuera de los Estados Unidos, a la policía local.

¿Qué información debo tener al llamar?

  • La naturaleza del incidente que le motivó a llamar.
  • La fecha y descripción de las heridas o peligros observados.
  • Los testigos del incidente e información de cómo estos pueden ser contactados.
  • Los detalles del incidente (cómo, cuándo, dónde, qué tipo de heridas tiene la víctima).
  • El acceso que el abusador tiene al menor.
  • La condición actual del menor (si necesita cuidado médico inmediato, o está en peligro de seguir siendo abusado).
  • El lugar donde se encuentra el menor.
  • Lo que dijo el menor concerniente al abuso.
  • Cómo usted se dio cuenta del abuso.4
Estas son algunas de las preguntas que se les pueden hacer al llamar. Tenga por seguro que la identidad de la persona que llama se considera confidencial y que probablemente le pidan su nombre en caso de que el trabajador social tenga alguna pregunta sobre el informe.
Es importante usar el sentido común al reportar un caso de abuso. Excepto cuando existe el abuso sexual, se podría atribuir cierta situación a un error aislado, pero cuando hay evidencia de que hay un patrón establecido o se está estableciendo, es hora de reportarlo a las autoridades.
Dios promete bendecir nuestras vidas cuando ayudamos a otros. La Biblia nos dice en Salmos 41:1-3: “Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová. Jehová lo guardará, le dará vida; será bienaventurado en la tierra, y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos. Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; mullirás toda su cama en la enfermedad”. ¿Está usted dispuesto a aferrarse a esta promesa y ayudar a esos pobres niños víctimas de abuso?

domingo, 7 de agosto de 2011

Cómo ayudar a sus hijos a tener éxito en la escuela



por Myriam González

Hilda creció escuchando la historia de cómo sus padres Raúl, de origen mexicano, y Juana, nacida en Nicaragua, se conocieron mientras asistían a una clase para obtener la ciudadanía estadounidense en Los Ángeles, California. A la hora de cenar, su padre les contaba los esfuerzos que hacía para lograr mejores condiciones de salud y seguridad en su trabajo. Hilda llevaba a sus hermanitas menores con frecuencia a la biblioteca.


Juana trabajaba hasta diez horas diarias, pero mantenía contacto con la escuela de sus hijos. Un día el consejero de Hilda le dijo: “Señora, su hija no es material universitario. Debería seguir la carrera de su hermana mayor y estudiar secretariado”. A pesar de ello, Hilda se graduó con un Bachillerato en Ciencias Políticas de la Universidad Politécnica del Estado de California y obtuvo una Maestría en Administración Pública en la Universidad del Sur de California. Hilda terminó siendo una secretaria: ¡la Secretaria de Trabajo de los Estados Unidos de América! Ella fue la primera mujer latina en el Senado de California, la primera mujer que recibió el John F. Kennedy Profile in Courage Award, y la primera mujer latina en servir en el Gabinete de los Estados Unidos de América.1

Como Hilda L. Solís, varios líderes del gobierno actual de los Estados Unidos, incluyendo al Presidente Barak Obama, fueron los primeros en sus familias en asistir a la universidad. La cuarta parte son graduados de la Universidad de Harvard.2

No siempre escuchamos historias tan alentadoras. Los latinos, quienes constituyen el grupo étnico que crece más rápidamente en los Estados Unidos, son los que tienen menos educación formal. Las estadísticas nos dicen que desde kindergarten hasta el día final de su educación formal, el promedio de los latinos en los Estados Unidos tiene un rendimiento escolar más bajo que la mayoría de sus compañeros de escuela.3

¿Qué pueden hacer los padres para ayudar a sus hijos a triunfar académicamente en medio de una sociedad donde la violencia doméstica, los padres ausentes, la intimidación, el aislamiento social, la gratificación instantánea y la explosión tecnológica, entre otros problemas, han creado un mundo diferente? Esta “generación cibernética” ya no se reúne con sus amigos después de las clases para subirse a los árboles, jugar a la pelota, las muñecas o el baloncesto, sino que se comunica a través de los sitios sociales en el Internet.

Estudios indican que el 93 por ciento de los adolescentes entre los 12-17 años tiene acceso al Internet y el 71 por ciento tiene teléfono celular.4 Esto facilita la comunicación, pero también permite el intercambio de mensajes con contenido sexual, amenazas e intimidación. La práctica de enviar fotografías sexualmente explícitas de ellos mismos o de otros se conoce como “sexting”. Estudios realizados entre los adolescentes de 13 a 19 años indican que el 20 por ciento ha enviado y el 48 por ciento ha recibido mensajes con contenido sexual,5 lo que contribuye al acoso sexual, los embarazos precoces y otros problemas.

Rainwater and Smeeding (2005) indican que el ambiente que rodea a los estudiantes fuera de la escuela contribuye más a sus resultados académicos que los factores en la misma escuela.6 Estos hallazgos confirman la importancia que tiene el hogar en la formación y el éxito académico de los niños. Los padres tienen en sus manos la oportunidad de cambiar significativamente las circunstancias que afectan el desarrollo intelectual y moral de sus hijos. Consideremos las siguientes áreas relacionadas con la familia que preparan a los niños para tener éxito en la escuela y en la vida.

La familia es el centro de aprendizaje de la herencia cultural y familiar. Al aprender acerca de sus antepasados, los niños se dan cuenta que son parte de una historia que comenzó antes que ellos nacieran. Esto les da sentido de estabilidad, seguridad y pertenencia.

Ayude a sus hijos a desarrollar una actitud positiva. Repítales que son inteligentes, fuertes y capaces de lograr sus metas. Presente como modelos a personas que han triunfado en sus estudios o sus carreras. No deje de enseñarles que todos somos hijos del mismo Dios y como tales, tenemos el mismo valor.

Enséñelos a respetarse a sí mismos. Deben aprender desde pequeños a respetarse a sí mismos y a conocer el valor que tienen delante de Dios. Enséñeles buenos modales y no permita el abuso físico, sexual, verbal, o emocional en su familia. Sea honesto con ellos y sentirán que usted los respeta. Mantenga una relación abierta con sus hijos y conozca a sus amigos. Establezca límites, disciplínelos con amor y explique las consecuencias de sus acciones.

Ayúdelos a desarrollar sus facultades. Enseñe a sus hijos a disfrutar de la música clásica, la naturaleza y el arte. Llévelos a la biblioteca y busque actividades intelectuales que no sean costosas pero que les ayuden a desarrollar armoniosamente todas sus facultades. Desde pequeños ponga en sus manos libros para instigar el amor hacia la lectura. Conozca las habilidades de sus niños y motívelos a desarrollar todo su potencial mientras los prepara mental y emocionalmente para alcanzar las metas más altas.

Establezca una hora específica para las tareas escolares y las del hogar. Realizar tareas para el bienestar general de la familia les enseña responsabilidad y propósito en la vida. Los horarios y rutinas hogareñas les ayudarán a desarrollar destrezas de organización y trabajo independiente.

Participe en su educación, asista a las reuniones y comuníquese con los maestros. Conozca los derechos y servicios que sus hijos deben recibir y asegúrese de que completen los requisitos y exámenes que faciliten su ingreso en la universidad.

Enséñelos a confiar en Dios. Al terminar, quiero enfatizar lo que considero más importante: la relación con Dios. Cuando un niño aprende por precepto y por ejemplo a honrar a Dios y a sus padres, respetará también a sus maestros. Enséñeles que hemos sido creados por Dios quien lo dio todo para demostrar su amor infinito. “Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos” (Sofonías 3:17).

Dios inicia el acercamiento, nosotros respondemos y desarrollamos una relación con nuestro Creador. Su eterno amor nos sostendrá a través de las dificultades y nos enseñará lo que debemos hacer. Nuestros hijos, al observar nuestra vida, aprenderán por ejemplo y desearán tener una relación íntima con Dios, quien los ayudará a vivir una vida de éxito aquí y por la eternidad.

domingo, 6 de marzo de 2011

Siete mitos acerca de los jóvenes


por Carlos A. Camacho

Nunca olvidaré una mañana de sábado cuando una dama se acercó en el pasillo de la iglesia y me dijo: “¡Ay pastor, no sé qué voy a hacer con mis hijos!” Con los ojos llorosos y luchando por contener las lágrimas, me confió que había tenido una noche muy difícil con sus tres hijos, dos de ellos adolescentes y uno preadolescente.


“¿Qué pasó?”, le pregunté. En cuestión de segundos, mi mente repasó la lista de pecados que comúnmente se les atribuyen a los jóvenes, sin saber que el problema al que me enfrentaba rebasaba los límites de mi entendimiento.

“Pastor, usted sabe que los jóvenes son terribles y mis hijos no son la excepción”. Sus palabras comenzaron a alarmarme: ¿Será que habrán matado a alguien?, me preguntaba por dentro. Ella continuó: “Mis hijos… ¿Por qué no viene a mi casa?”

El lunes de tarde la visité en su casa. Después de muchos rodeos en la conversación, descubrí que el monumental problema de sus hijos eran los frijoles que jamás faltaban en la cena, y que ejercían su efecto en el sistema digestivo de los muchachos. Lo que debía haber sido una tarde de consejería pastoral, terminó siendo una clase de planificación de alimentos para los días siguientes.

Albergar una actitud negativa hacia los jóvenes es tan común como el pan (o las tortillas para los que somos mexicanos). Hemos aprendido a ver la adolescencia, y en algunos casos la juventud, como si fuese una enfermedad o un problema. Mi convicción es que en torno de la adolescencia y juventud se han tejido muchos mitos. La imagen que Hollywood presenta con frecuencia de los jóvenes es que son materialistas, indiferentes, adictos, mentirosos, inmaduros, desubicados, carentes de valores morales, groseros y, el favorito, idiotizados por tanta tecnología.

Pero, ¿son los jóvenes así, o se trata de un mito que nos han vendido? Algunas veces los mitos tienen base, pero comúnmente son tradiciones colectivas que responden directamente a los deseos y temores de los adultos.

A continuación deseo compartir siete mitos acerca de los jóvenes, que influyen directamente en la forma que un adulto se relaciona con ellos:

Los jóvenes andan mal: No por imprecisa, esta frase deja de ser la favorita entre las personas que no tienen deseos o tiempo para relacionarse con la juventud. Con frecuencia la usan para explicar la resistencia al estatus quo mostrada por los jóvenes.

Sin embargo, asumir que es malo no estar de acuerdo con el estatus quo es contraproducente. En primer lugar, porque cuestionar las reglas existentes es parte del desarrollo del adolescente. Y en segundo lugar, porque se emite un juicio que daña lo que el joven más espera de nosotros los adultos: que se lo trate con confianza y no se le reprima su derecho a opinar. Al fin y al cabo, el joven crece cuando aprende a evaluar por sí mismo el mundo que lo rodea, y no cuando se lo fuerza a ver las cosas como los mayores las ven.

El antídoto: Acepte que eso que llamamos “rebeldía del adolescente” no es más que el clamor del muchacho que pide espacio para definir su propia persona. En vez de negarle ese derecho, dele confianza, amor genuino y sea usted mismo un buen modelo. Descubrirá que la frase los jóvenes andan mal es un mito simplemente.

Los adolescentes todavía no son personas completas: Con frecuencia, al interactuar con padres de adolescentes, recibo la impresión de que aquellos piensan que estos son “casi” personas. Por lo tanto, los tratan como si no fuesen personas completas. En honor a la verdad, la palabra “adolescente” significa que adolece de algo. Pero, ¿de qué adolece el joven? Le falta madurez y experiencia. Ahora bien, un individuo puede carecer de experiencia, pero eso no lo disminuye como individuo. Es tan solo una persona sin experiencia.

El antídoto: Acepte y respete al adolescente como una persona en el pleno sentido de la palabra. Eso significa que usted confiará en él, escuchará sus opiniones, le permitirá tomar decisiones, y le entregará responsabilidades. Usted se sorprenderá al ver cómo el adolescente se eleva a la altura del respeto y consideración que recibe.

Los jóvenes no son espirituales: El adulto tiende a asociar la espiritualidad con la apariencia externa y con el apego a ciertas rutinas y ejercicios religiosos. Los jóvenes de hoy en día, en cambio, recelan de la religión. A ellos, a menudo, no les interesa la apariencia ni los ejercicios rutinarios del culto. Desean algo más genuino, algo que nazca del corazón. Esta discordancia entre los gustos religiosos de los adultos y los de los jóvenes, llevan a pensar que estos no son espirituales.

Paradójicamente, la juventud de hoy en día es más sensible a los temas espirituales de lo que fue en épocas pasadas. Los jóvenes están siempre buscando un guía espiritual, una persona que sea genuina a quien seguir y en quien confiar.

El antídoto: Experimente a Jesús junto con el adolescente. En otras palabras, incorpore en la vida diaria los grandes principios de amor, de respeto, de servicio al prójimo y de confianza en Dios. El adolescente no está interesado en escuchar un largo sermón, pero sí está interesado en ver cómo usted trata a su esposa, o cómo ayuda al mendigo de la calle. Permita que Jesús se encarne en usted y descubrirá cómo el adolescente lo seguirá.

A los jóvenes no les interesa relacionarse con los adultos: Los estudios muestran que los jóvenes que triunfan en la vida alcanzan sus logros gracias a la ayuda de un grupo de adultos que siempre creyó en ellos. Esto demuestra que todo joven anhela y necesita tener relaciones significativas con los adultos que lo rodean. En mi experiencia con los jóvenes, he descubierto que la única razón por la que algunos deciden no relacionarse con los adultos es porque éstos los han herido y maltratado.

El antídoto: Dé por sentado que el adolescente lo necesita a usted. Y, ¡tranquilo! El adolescente no espera que usted use las palabras, los modales o el estilo de ropa que él usa para apreciarlo profundamente. Todo lo que usted tiene que hacer es interesarse en él, por sus preocupaciones y por sus anhelos.

Los jóvenes no quieren disciplina: El hecho de que los niños y los adolescentes tratan con frecuencia de empujar los límites o quebrantar las barreras, es precisamente la prueba de que desean conocer qué es lo apropiado y qué no. Nuestros jóvenes no solo necesitan reglamentos claros y de fácil comprensión, sino que los anhelan. Los desean porque su vida es mucho más sencilla cuando conocen las expectativas de sus padres. Desgraciadamente, que conozcan claramente lo que se espera de ellos no es siempre suficiente para prevenir ciertos comportamientos. Pero aun así, es vital para el desarrollo integral del joven que exista en su vida una estructura que defina claramente lo permisible de lo que no lo es.

El antídoto: Asuma que el adolescente se siente más seguro cuando existe disciplina en su vida. Cree un espacio en el que el joven se mueva con libertad. Al mismo tiempo, muéstrele cuáles son los límites. Explíquele con bondad y respeto los peligros que el traspaso de esos límites entrañarían, y ayúdelo a que decida respetarlos.

Los jóvenes carecen de iniciativa: ¿Recuerda cuando sus pequeños querían ayudarle a hacer las tareas y lloraban si usted no les daba oportunidad? Por lo general, ¿cuál era su respuesta?

La apatía aparente de la juventud es más una reprimenda a los adultos que una característica propia. El joven se caracteriza por su energía y disposición a la acción. Todo joven anhela hacer algo. Sin embargo, cuando un joven carece de iniciativa es porque algo se ha roto dentro de él. Dios creó a cada ser humano con eso que yo llamo un motor propio.

Desafortunadamente, cuando el niño crece sin recibir afecto, sin recibir la dosis de respeto y disciplina que necesita, sin recibir el aprecio que su alma requiere, ese motorcito se apaga.

El antídoto: Para encender la chispa de la iniciativa en el joven, usted necesita levantar la moral de él. El adolescente desea ser parte activa de la vida. ¡Ayúdelo a integrarse! Es un proceso que requiere sabiduría y paciencia. El adolescente necesita escuchar y sentir que usted cree en él, que confía en él, y que espera en él. Está demostrado: cuanto más afecto recibe el adolescente, más respeto propio desarrollará. Y cuanto más respeto propio, más iniciativa tendrá.

Los jóvenes no crecen con los valores de sus padres: Si bien es cierto que existe un vacío de valores en nuestra sociedad, también es cierto que los valores de los hijos son trasmitidos mayormente por los padres. Nosotros definimos, consciente o inconscientemente, los valores de nuestros hijos.

Hay que saber diferenciar entre valores y tradiciones familiares o culturales. Recordemos que los jóvenes que están creciendo en este país van a tener muchas diferencias sociales y culturales con respecto a nosotros los adultos. Pero eso está bien, no podemos cambiarlo. Hablarán un idioma diferente al nuestro, y con mejor pronunciación, pero los valores que usted les trasmitirá serán exactamente los mismos que los suyos. Aunque los valores serán influenciados por el medio ambiente cultural, aun así es privilegio de todo padre, educador o adulto establecer un cimiento sólido de virtudes en la vida tierna de nuestros jóvenes.

El antídoto. Nuestros jóvenes siempre necesitarán valores para regir sus vidas, tales como el respeto, la honestidad, un código de ética y de conducta, etc. Y la persona encargada de transmitir esos valores es usted, con palabras y con acciones. Usted no podrá convencer a su hijo a que sea honesto, si utiliza “mentiras blancas” para salir de alguna situación vergonzosa. Primero sea honesto con usted mismo. No podrá convencerlo a ser un trabajador excelente y honrado si usted no lo es primero. Lo que usted vive, sus hijos reflejarán.

El autor es el gerente de comercialización del Departamento Internacional de la Pacific Press.


Fuente: El Centinela. Agosto 2010

¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad?


por Alejandro Medina
Aunque la homosexualidad no es el plan de Dios para la sexualidad humana, la salvación obrada por Jesús está al alcance de todos.

Es posible que más de un amigo te haya comentado sobre la homosexualidad. Hoy se presenta como algo completamente natural a través de los medios masivos de comunicación. Incluso hay algunos personajes de la farándula que han reconocido su preferencia por personas del mismo sexo, causando con ello furor entre algunos de sus seguidores.

En más de una ocasión he hablado al respecto con ciertas personas, e incluso conversé hace poco con un entrañable amigo médico que me dio sus puntos de vista. El tema se ha intensificado porque recientemente se ha legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo en México (para el Distrito Federal el 21 de diciembre de 2009) y en Argentina (15 de julio de 2010). ¿Pero qué dice la Biblia sobre la homosexualidad? ¿Aprueban las Escrituras la inclinación hacia la relación erótica con individuos del mismo sexo?

La homosexualidad entre los vecinos de Israel

Desde tiempos antiguos, en el Cercano Oriente la homosexualidad era conocida y practicada como una forma de indulgencia carnal. Antes de la llegada de los israelitas a Canaán, las prácticas sacro homosexuales y la prostitución femenina en los cultos de adoración eran parte de la vida de dichas naciones. Por eso en Levítico 18:1-3, 24-30 y 20:23-25, se da la impresión de que tales prácticas prohibidas para los hebreos eran conocidas entre los egipcios y cananeos. Asimismo, la conducta travesti para propósitos mágicos e incluso el bestialismo, las orgías en lugares altos, la automutilación y el sacrificio de niños, eran parte de los ritos de la religión cananea. En los textos cananeos, los dioses destruyen y tienen relaciones sexuales como parte del proceso de la creación. En cambio, el Dios hebreo no necesita del sexo para crear a la humanidad; únicamente requiere hablar. De ahí que se dé innovador sentido al poder de la palabra hablada, y posteriormente escrita.

La naturaleza sexual en la Biblia

Génesis 1:27 dice: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. Aquí se menciona claramente que el Señor creó una distinción sexual. El texto bíblico señala que cada uno es el complemento del otro y que disfruta de equidad espiritual. No hay ninguna sugerencia en esta parte de la Biblia en cuanto a una división de una criatura bisexual o indiferenciada sexualmente en dos sexos distintos. En Génesis, el sexo no se deifica ni tampoco se niega. Más bien, está sólidamente fundamentado dentro de los propósitos creativos de Dios. Incluso, la principal necesidad mutua del hombre y la mujer se subraya en las Escrituras: juntos forman la unidad de lo que se conoce como humanidad. Es gracias a esta unión que el ser humano llega a tener la imagen de Dios; entonces, la dualidad sexual es necesaria para una comprensión plena de la imagen de Dios.

Los textos bíblicos del Antiguo Testamento

Levítico 18:22: “No te echarás con varón como con mujer; es abominación”.

Levítico 20:13: “Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre”.

Deuteronomio 23:17-18: “No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel. No traerás la paga de una ramera ni el precio de un perro a la casa de Jehová tu Dios por ningún voto; porque abominación es a Jehová tu Dios tanto lo uno como lo otro”.

1 Reyes 14:23-24: “Porque ellos también se edificaron lugares altos, estatuas, e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso. Hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado delante de los hijos de Israel”.

Las advertencias anteriores hicieron que en Israel la práctica de la homosexualidad no fuera tan común como en los otros pueblos. La ausencia de condenación de esta práctica entre los profetas hebreos es un buen indicador que su influencia era mínima en el pueblo de Dios.

La iglesia primitiva frente a la homosexualidad

Los primeros cristianos vivieron en un mundo que tenía fuertes vínculos con la cultura griega, a pesar de ser dominado por el Imperio Romano. Entre los griegos la homosexualidad estaba muy difundida, y su forma más común era la pederastia. No obstante, también es cierto que la homosexualidad temprana griega era considerada estrictamente una conveniencia controlada en vez de una condición incontrolable y “natural”.4 El gimnasio era un centro donde se entrenaba a los jóvenes en cuestiones académicas, físicas y militares, que llegó a ser famoso por la práctica de la pederastia. Además, la homosexualidad se mencionaba en algunos dramas griegos, y era considerada por grandes filósofos de la talla de Platón.

Fue así como la iglesia cristiana tuvo que enfrentar esta situación en la medida que la predicación del evangelio llegó a diversos países del mundo conocido. De ahí que el apóstol Pablo haya hecho referencia a dicha práctica en algunos versículos bíblicos:

Romanos 1:26-28: “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen”.

1 Corintios 6:9-10: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios”.

En estos textos el apóstol Pablo afirma que la homosexualidad no es parte del plan de Dios para los sexos. Tampoco es parte de la santificación del cristiano que culmina con la entrada al reino de los cielos. Su práctica está prohibida por la misma autoridad que prohíbe matar y adulterar. Otros textos que se refieren a la homosexualidad en el Nuevo Testamento son 2 Pedro 2:6-10; Judas 7, 8; Apocalipsis 22:14, 15.

Ahora bien, las personas con orientación homosexual son seres humanos con la facultad de decidir si han de satisfacer sus deseos. Es posible que nunca cambien su orientación, pero sí pueden ejercer el poder de su voluntad y la facultad de elección para inhibir tales deseos y no para realzarlos. En ese sentido han de abstenerse del erotismo con personas del mismo sexo, al igual que el heterosexual soltero debe abstenerse del sexo fuera del matrimonio. Por supuesto, en el caso del homosexual, según el plan de Dios, esta abstención debe durar toda la vida.

¿Y si tales inclinaciones son imposibles de contener? Como cristianos creemos que Dios puede cambiar lo que para el mundo es imposible, tanto para los homosexuales como para los heterosexuales. La Biblia dice que todo es posible con la ayuda de Jesús (Filipenses 4:13). ¡Pero si Dios va a perdonarnos a todos! —alegan algunos— ¿cuál es el problema con la homosexualidad? Eso es abaratar la gracia de Dios. Dios tiene poder para guardarnos de pecar.

¿Qué debemos hacer los creyentes con los homosexuales? Ellos son seres humanos bajo una situación compleja. Muchos sufren a causa de sus tendencias y necesitan ayuda. Por lo tanto, “la iglesia debe aceptar la orientación sexual de un individuo que necesita ayuda y apoyo y que lucha contra las preferencias hacia el mismo sexo. Pero aquellos que insisten en promover el estilo de vida homosexual activo como una norma natural, o incluso superior a las relaciones heterosexuales, por ese mismo acto desprecian o minan la única autoridad sobre la cual la propia iglesia y su misión están basadas, a saber, las Escrituras”.

Como cristianos y seguidores de Jesús, hacemos una distinción importante entre el pecado y el pecador. Como Jesús, no aprobamos aquello que Dios no aprueba, pero aun así amamos y aceptamos al pecador. Jesús vino a salvar y a buscar a los perdidos, esto nos incluye a todos.



El autor es doctor en Letras y funge como director editorial de GEMA, una casa editora de la Iglesia Adventista en México, D. F.


Fuente: El Centinela. Marzo 2011

domingo, 27 de febrero de 2011

Cómo manejar el estrés según la Biblia


El estrés, también conocido como la reacción de “ataque o huida”, es la reacción del organismo ante demandas intensas o alarmas. Pero las alarmas no siempre llegan en la forma de amenazas físicas. A veces llegan como estímulos psicológicos, el recuerdo de eventos desagradables, sensaciones intensas de impotencia, sentido de culpa o los gritos de un bebé. Para la mayoría, el estrés está conectado con condiciones hostiles del trabajo, una conciencia culpable, problemas en las relaciones, finanzas limitadas y otras situaciones parecidas.


Cuando las personas perciben una situación alarmante, se activan una serie de mecanismos fisiológicos (neurales y hormonales) en el cuerpo. Los cambios más notorios incluyen la producción adicional de glucosa, aceleración de la frecuencia de la respiración y los latidos del corazón, tensión muscular, resequedad en la boca, entorpecimiento del proceso digestivo y la constricción de los vasos sanguíneos. Todos estos cambios en los procesos corporales aumentan la energía disponible para atacar el estímulo estresante o huir de él. Nuestro sistema de respuesta al estrés fue diseñado por nuestro Creador para ayudar a sus criaturas a sobrevivir ante el peligro.


El estrés moderado es bueno, porque la energía que produce nos permite terminar a tiempo los proyectos, correr para alcanzar el autobús o enfrentar la limpieza de la casa. Pero cuando la alarma se torna constante, pronto deja de producir resultados positivos, y puede causar enfermedades como la úlcera gástrica, el colon irritable, la hipertensión arterial, laarterosclerosis, el angina de pecho o el infarto de miocardio. Incluso puede afectar nuestro sistema inmunológico.


El poder de la oración


Quienes han experimentado una relación de fe con Jesús saben que la oración y la comunión con él ayudan a manejar el estrés de la vida con bastante éxito. De hecho, la oración parece mejorar nuestras defensas corporales. Un análisis de más de cincuenta investigaciones llevó a las siguientes conclusiones:


1. La meditación religiosa y la oración causan una actividad bidireccional entre el cerebro y el sistema circulatorio que baja la presión arterial y disminuye los latidos del corazón y el ritmo de la respiración. Estos cambios son incompatibles con el estrés, la ansiedad y el pánico.

2. La oración y la meditación producen un aumento en la actividad del hemisferio izquierdo del corazón. Este tipo de actividad está asociado con la respuesta inmunológica sana, como es la producción de anticuerpos que nos protegen contra las infecciones.


3. La oración y las prácticas religiosas también afectan el sistema nervioso central. Estimulan el lóbulo frontal del cerebro, lo que regula la actividad del sistema nervioso autónomo, el sistema límbico, el hipotálamo y la amígdala cerebral, y a su vez reduce el estrés.


4. La oración y las prácticas religiosas aumentan el nivel de los neurotransmisores melatonina y serotonina, que son sustancias secretadas por el cuerpo para inducir el relajamiento e inhibir el enojo y la agresión.


5. La afirmación pública de los valores y creencias de un individuo (algo que sucede cada semana en las iglesias) reduce el nivel de cortisol, que es la hormona del estrés.1


Las estrategias anti estrés de Jesús


Jesús, por medio de sus palabras y ejemplo, nos ofrece consejos prácticos sobre cómo manejar nuestro estrés diario. El primer recurso notable que le permitía enfrentar las enormes presiones que experimentaba al sanar, predicar, alimentar a las multitudes y por ser objeto de persecución de parte de varios grupos, era su cercanía con su Padre.


Jesús fortalecía su relación con su Padre por medio de la oración y la meditación. Por ejemplo, Marcos nos dice que “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba” (S. Marcos 1:35). A veces Jesús invitaba a sus discípulos a unírsele. Más de una vez les dijo: “Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco” (S. Marcos 6:31). Orar en la quietud de la mañana o la noche, puede que sea la única oportunidad que tengamos para ser impresionados por la voz de Dios y recibir la energía y la sabiduría para enfrentar los desafíos que la vida nos trae.


Jesús también encontró alivio en la comunión con las personas. A veces lo encontramos descansando en la casa de Lázaro, Marta y María. Y se aseguraba de que sus discípulos tuvieran alguna recreación. Él sabía que un periodo de descanso y recreación, apartados de la multitud, les daría nuevo vigor. Al pedirles periódicamente que se retiraran a descansar, les estaba enseñando cómo equilibrar el trabajo con el reposo.


También podemos reducir el estrés por medio del trabajo; y no cualquier trabajo, sino el trabajo que produce alivio a los demás. La vida de Jesús fue fundamentalmente desinteresada. Constantemente empleaba sus energías para servir a los demás. En un sermón, Pedro resumió la vida de Jesús con las palabras: “Éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38).


Las personas que se ocupan en trabajos voluntarios, proyectos comunitarios y de asistencia a los demás, sienten mayores niveles de bienestar y satisfacción que los que no lo hacen. Allan Luks y Peggy Payne estudiaron a 3.296 voluntarios en el programa de Big Brothers/Big Sisters en la ciudad de Nueva York y 95 por ciento reportó sensaciones generales de bienestar y un aumento en su estima propia. También declararon que tienden a percibir sus experiencias negativas como asuntos de menor importancia.2


Si usted está sufriendo de mucho estrés, quizá le convenga poner a un lado los papeles, herramientas, preocupaciones, sea lo que fuere, y reflexionar sobre cómo Jesús manejaba el exceso de trabajo. Y recuerde su promesa: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (S. Mateo 11:28, 29).


Ir a Jesús sigue siendo un extraordinario antídoto contra el estrés. ¿Por qué no lo comprueba hoy mismo?

martes, 8 de febrero de 2011

Como puedes superar un noviazgo roto


¿QUE HACER CUANDO LA PERSONA QUE AMAS SE HA IDO?

Cuando terminamos nuestra relación pensamos que el mundo se acaba, que nunca más nos vamos a volver a enamorar y que nuestra vida va a ser un sufrimiento eterno. No más de eso, acá te damos unos buenos datos para superar el término de tu relación. Cuando terminamos una relación amorosa siempre hay dolor de por medio ya sea porque no te lo esperabas, porque sigues "amando" o simplemente porque se acaba un proyecto de vida y un ideal en el que habías trabajado y puesto todo tu esfuerzo. Pero si la relación llegó a su término es porque algo no andaba bien. No hay que olvidar que uno está en pareja para estar mejor y no para atraer problemas a tu vida. Así que basta de llanto y amargura. La relación ya se acabó y ahora hay que tomar cartas en el asunto. Lo peor que puedes hacer es compadecerte y encerrarte a llorar. Así que sigue estos consejos y supera el rompimiento desde este momento.

Nunca hagas
* Evita recordar los momentos lindos y agradables que vivieron juntos. Solemos enfocarnos sólo en las cosas lindas de la relación y olvidamos la verdadera razón por la que terminamos.


*Si aún sientes algo por él, evita el contacto directo, no te metas todo el dia al msn esperando que ingrese, no le marques constatemente a el numero de su celular. Si no te queda otra, porque trabajan juntos o vive muy cerca de ti, entonces trátalo amablemente, pero no caigas en la tentación de preguntarle constantemente de su vida y de las cosas que está haciendo. Menos si está saliendo con alguien. Aunque la curiosidad es muy grande, la respuesta negativa ni positiva te servirá de algo.


* No vayas a los lugares que solían frecuentar, restaurants , plazas o ciudades que visitaban. Así evitas un encuentro poco agradable y, en el mejor de los casos, los recuerdos que tienes con él en esos lugares.

* Si te cuesta asumir que terminaron, entonces bloquéalo del messenger y sácalo, por un tiempo, de tu lista de contactos de email, así evitas la tentación de hablarle.

* No esuches musica que te haga recordarla y menos musica romantica o alguna de esas que te dedico, solo te vas hacer daño y recuerda El esta feliz y contento

* No le cuentes a todo el mundo el porqué terminaron, pues así le estás dando poder a las personas para que opinen y te comenten si él les gustaba o no. Eso es lo peor que puedes hacer, pues nadie sabe realmente cómo fue la relación entre ustedes.


Lo que sí hay que hacer:


*Sigue con todas tus actividades normales y nunca te excuses de hacer algo porque estás apenada/o. Quedarte en un tu casa llorando no te va a ayudar de nada.

*Desde este momento empieza a pensar en las cosas que vas a poder hacer ahora que estás sola y no las cosas que dejaste. Seguramente te sentirás con mayor libertad para realizar las actividades que te atraen, para salir, compartir o simplemente quedarte sin hacer nada un fin de semana.


* Si tenías pensado realizar un viaje o tomarte unas vacaciones, éste es el momento ideal para hacerlo. Nada mejor para desconectarse que estar en un lugar nuevo, conociendo personas y pasándolo bien. Muchas mujeres después de terminar una relación importante han viajado y, de todas maneras, les cambió la vida.

* Inscríbete en ese curso que está dando vueltas en la cabeza. Desde ahora en adelante todo el tiempo es para ti. Así que haz lo que te plazca y llénate de actividades extraprogramáticas, te ayudarán a distraerte y a motivarte por otras cosas.


* Acepta todas las salidas que te ofrezcan, pero tampoco se trata de que estés todas las noches en carrete y pasando las penas en alcohol. Pero unas cuantas citas o reuniones con amigos, te servirán para darte cuenta que no te has quedado sola y que aún lo puedes pasar bien.
* Escribe en un diario o cuaderno toda las cosas que quieres lograr en el corto y largo plazo y empieza al tiro a hacerlas.


* En ese mismo diario escribe las cosas que te gustaban y las que te molestaban de tu pareja, así tendrás todo más claro cuando tu corazón se vuelva a enamorar.

* Evita pensar que no estás lista para volver a enamorarte. Uno es lo que piensa y, generalmente, ese tipo de ideas son equivocadas. El amor puede llegar a tu vida en cualquier momento y siempre vas a estar lista para recibirlo.

* Tomate tiempo para una nueva relacion sentimental, es un muy grave error estar con una sola persona de distinto sexo, ya que podria ser tu "Paño de lagrimas" y solo lo usaras y lo harar sentir igual o peor de lo que te sientes tu.


* Si te es posible no lo veas sino dentro de 6 meses, pues si lo ves otra vez tu corazon llorara.

Por ultimo hablate a ti mismo:
Cristhian: Es dificil olvidar a la persona que amas... lo se, duele tanto, pero Nuestro Señor Jesús, esta aca a nuestro lado para tomarnos de la mano y guiarnos por su camino, para que no caigamos y nos levantemos... El Señor es mi Pastor nada me falta a su lado...

martes, 25 de enero de 2011

Las ocho mentiras del amor


1- El amor es para toda la vida :
Son excepcionales ;y mas en esta época, las parejas que duran juntos toda la vida, seria ideal, hermoso, romántico, pero esto, en la vida real es muy escaso ; y le estoy poniendo una carga muy grande a la relación, si yo tengo el pensamiento, de que mi relación TIENE que durar para TODA la vida, es como empezar con una gran responsabilidad, en algo que no se como va a funcionar, creo que una cosa es asumir un compromiso de largo plazo, para hacer lo mejor que se pueda, para que la relación dure, que es en realidad lo que hacemos cuando nos comprometemos, a tener el pensamiento, de que la relación TIENE que ser para TODA la vida.
Pienso que por eso muchas parejas dejan de cuidar su relación, de conquistar cada día al otro, de enamorarlo, por que es fácil pensar, ya estamos comprometidos, ya estamos juntos, no es necesario hacer lo que hacíamos antes para enamorar al otro, actitudes como ser paciente flexible, entusiasta, apasionados, etc.Por eso muchas relaciones muy pronto se convierten en monótonas y aburridas, por que para que lo voy a vivir como algo que se puede acabar hoy, para que hago el esfuerzo de cuidarlo, si lo voy a tener para TODA la vida.




2- Si me ama tiene que hacerme feliz :

En realidad nadie puede hacer feliz a otra persona, cada uno se hace feliz así mismo, si estoy amargado NO es responsabilidad de mi pareja, hacerme feliz, es mía, si quiero mantener mi amargura, nadie me la puede quitar. hasta que yo quiera, o si soy feliz, nadie me puede hacer infeliz, a menos que lo permita, mi deber, es hacer lo mejor para que mis amados estén bien,pero la felicidad depende de cada uno.




3- Si me ama debe sufrir cuando no esta conmigo :


Si yo amo, quiero que esa persona este feliz y no que sufra por mi, habrá muchos momentos en la vida real de cualquier relación, en los que no podrán estar físicamente, el uno con el otro y cada quien sabrá cual es su balance, pero el pensamiento, de que tengo que sufrir, porque noestoy con el otro, definitivamente hará mas difícil, lo que ya es difícil; yo puedo extrañar al otro, preferir estar con esa persona, pero eso es diferente a tener que sufrir por que no estoy con el otro.Además yo no puedo cargar al otro, con la responsabilidad de que a mi no me gusta estar solo,yo tengo que aprender a disfrutar mi propia compañía.Eso me hará mas independiente y feliz.




4- Si me ama debe sufrir cuando yo sufro :
Una cosa es ser sensible con el otro, tener compasión cuando el otro pase momentos difíciles,apoyar al otro, si esa es la decisión; y otra cosa muy diferente es sufrir solo por lealtad al otro,eso es como crear una epidemia de dolor entre los seres que se aman, además si me siento feliz acaso me debo sentir culpable, por que en ese pensamiento, como voy a estar feliz cuando el otro sufre? Si el amor quiere lo mejor para el otro,Entonces lo mejor no es que yo quiera que el otro este feliz ?




5- Si verdaderamente me ama debe sentir celos:
Los celos son una de las emociones negativas, mas dolorosas y destructivas, los celos no son inseguridad con el otro, sino consigo mismo, si los alimento en mi serán crecientes y no habrá nada que haga el otro que me tranquilice totalmente, entonces por que crecer o alimentar este veneno?La posesión y el control, no tienen que ver con el amor, sino con el desamor




6- Si me ama debe saber lo que yo quiero y se debe anticipar a mis deseos o pensamientos :


Eso se llama telepatía, esperar que el otro me lea la mente, eso es injusto con el otro y es un pensamiento del que resultara dolor, por que si a veces es difícil aclarar lo que uno mismo esta pensando, aun mas, saber lo que el otro espera y si una vez mi pareja anticipa mi pensamiento,será casi imposible hacerlo siempre.




7- La otra persona tiene que valorarme
Yo soy quien tiene la responsabilidad de valorarme, si yo no me valoro, no importa lo que haga el otro sentiré que no valgo y si me valoro no permitiré que el otro, no valore lo que soy en la relación, sabre poner limites sanos y no dejare que me hagan daño.




8- Si el otro hizo algo que me ofendió tiene que contentarme :


Lo que me ofende no es lo que hace el otro, es mi pensamiento, es mi expectativa, yo decido ofenderme y decido como me voy a sentir y hasta cuando, el otro NO tiene el poder sobre mis sentimientos yo se lo doy, en ultimas tarde o temprano todo sufrimiento termina así .. ¡Bueno ya no voy a sufrir mas por eso! luego nada tiene que ver con el otro.


Fuente:http://www.parareflexionarhoy.blogspot.com

lunes, 3 de enero de 2011

Padres e Hijos Adolescentes


Para muchos padres, educar a un adolescente es como pelear una larga batalla, según lo asevera el doctor Robert Neeldman, quien ha escrito numerosos textos sobre pediatría y es conferencista de temas relacionados con el aprendizaje y la alfabetización. “Son diarias las escaramuzas pero los años pasan sin que se determine claramente al ganador. Como en el caso de las disputas por límites entre países vecinos, la guerra de los padres versus sus hijos adolescentes se origina en los límites: ¿Cuál es la línea que divide el control de lo que realmente se hace?”, dice Neeldman.

Añade que ambos lados anhelan la paz, pero ninguno de ellos siente que tiene el poder para detener el conflicto. En parte, esto se debe a que ninguna de las partes se inclina por admitir responsabilidad alguna por haber iniciado tal enfrentamiento. “Desde el punto de vista de los padres, la única causa de la disputa es la total irracionalidad de sus hijos adolescentes. Y, por supuesto, los adolescentes ven este punto de la misma manera, pero en reversa. Ambos lados se sienten atrapados”, señala el especialista y a continuación describe las tres causas más comunes que no tienen triunfadores entre los adolescentes y sus padres y algunas sugerencias de cómo salir de esta trampa.

Disputas triviales
Estas son batallas sobre temas que realmente no tienen mucha importancia. Los ejemplos incluyen asuntos como el del color del cabello que el adolescente quiere o la frecuencia con que se lavan el mismo, la limpieza de su dormitorio, el estilo de la ropa que prefieren, el que no quiera comer un buen desayuno antes de ir al colegio o su tendencia a dormir hasta el mediodía durante los fines de semana.

“Los padres a menudo sienten que sus hijos adolescentes adoptan ciertos comportamientos tan solo para probar cómo sus padres los resuelven. Ellos temen que si se rinden ante todo, perderán el control total. Desde el punto de vista del adolescente, los padres son simplemente unos tiranos”, según Neeldman.

Culpabilidad
Dice el experto que la meta de una batalla para implicar la culpabilidad es conseguir que el oponente admita que su pésima actitud es la razón de que todo vaya mal. Se puede fácilmente reconocer una de estas disputas cuando se escucha la frase: “Tú siempre…”, como por ejemplo: “¡Tú siempre me interrumpes! Tú nunca escuchas lo que tengo que decir”. Y la réplica, por supuesto, es lanzar la culpabilidad en retorno de inmediato, como el soldado que lanza una granada: “Bueno no tendría que interrumpirte si alguna vez dejaras de hablar”.

Necesidad de estar en lo cierto
“No importa cuál sea el tópico, si es la política, las leyes de la física o la forma de hacer huevos revueltos, el punto de estos exabruptos es probar que uno está en lo correcto y la otra persona está equivocada. En medio de estas discrepancias el deseo es ser considerado como una autoridad, alguien que en verdad conoce algo y, por lo tanto demanda respeto”, dice el autor. Desafortunadamente, mientras los padres y los hijos adolescentes continúen asumiendo que la otra persona está mal informada o se porta de manera irracional, ellos continuarán también propiciando estas contiendas por siempre y nunca llegarán a un progreso que lleve a la armonía.

Evitar la trampa del ‘nadie gana’
No hay recetas simples para conseguir que las relaciones padres-adolescentes estén completamente libres de tensiones, pero hay algunos principios generales que pueden ser de ayuda:

Establezca sus normas ahora
Para evitar ser presa de disputas triviales, determine los mínimos requerimientos de parte de su adolescente. Por mínimos requerimientos se entiende todo lo que usted quisiera que él o ella haga (por ejemplo, sacar las mejores notas, organizar su dormitorio, hablar siempre con cortesía), en lugar de lo que él o ella necesita hacer para mantener una buena relación con sus padres (ir al colegio y obtener calificaciones que le permitan seguir adelante, no llevar comida a su habitación porque esto hará que los insectos le visiten, no usar términos groseros con sus padres cuando discuten).

“Enfocarse en requerimientos mínimos no significa que se deje de tener esperanzas y creer que su adolescente crecerá y se convertirá en un buen adulto, pero sí significa escoger cuidadosamente las batallas y hacer compromisos cuando sea posible”, indica el doctor Neeldman.

Mire hacia delante y no hacia atrás.
Para evitar caer en el engaño de la culpabilidad, el enfoque debe estar orientado a lo que se desea que suceda y no a lo que está mal o a determinar de quién es la culpa.

Por ejemplo, en lugar de decir: “Tú nunca me escuchas”, intente esta otra frase: “Por favor escúchame ahora”. En lugar de decir “Eres un cochino”, intente “Quiero que lleves tu ropa sucia a la lavadora en este instante, por favor”.

Admita que usted puede estar equivocado.
En lugar de pelear sobre quién tiene la razón y quién no, se debe aceptar desde el comienzo que se están viendo las cosas según el punto de vista propio, en lugar de reñir por hechos objetivos: (“Es verdad, tú no te burlas de todo lo que yo digo”), hay que ir directamente al tema real: (“Me parece que tú te burlas de mí mucho, al menos es lo que siento”). Al hacer esto, dice el especialista, la discusión será sobre los sentimientos paternos que es el punto medular.

Luche con justicia pero hágalo.
Si hace un esfuerzo por mantener la cortesía, escuchar sin interrumpir y frenarse para no etiquetar a sus hijos, tarde o temprano sus adolescentes seguirán sus instrucciones y harán lo mismo.

Algunas veces, por supuesto, los padres sí tienen que combatir. Cuando los hijos adolescentes hacen cosas claramente peligrosas, tales como involucrase en drogas, ellos necesitan que sus padres les den su apoyo y logren que dejen ese vicio.

“Al no invertir su energía en cosas y batallas triviales de las que nadie sale triunfando, usted adquirirá más fuerza para manejar cualquier problema realmente serio que se produzca”, es la conclusión a la que llega el doctor Neeldman.

Finalmente y después de haber mencionado estas sugerencias por los especialistas en el área, quiero decirles a nuestros amigos que como familia es fundamental inculcar valores espirituales a nuestros hijos, todo lo que ellos vean y practiquen dificilmente se olvidarán cuando crezcan.

Fuente: Todoadventista

domingo, 19 de diciembre de 2010

Problemas actuales que enfrentan los padres


La mayor parte de los Padres realiza grandes esfuerzos para ordenar los juguetes esparcidos por todas las piezas de la casa y soportar gritos estridentes de "!No, No!" lanzados por sus hijos. Ademas reciben quejas de los chicos, que se pellizacan o pelean por jugar con determinados juguetes.
Aunque los problemas cambian, nunca terminan, y los padres luchan por hacer lo mejor posible. Ivierten tiempo, energía y dinero, no escatiman ningun esfuerzo:Adquieren buenos alimentos y ropa adecuada para la familia y los mejores juguetes. Sin embargo, a pesar de sus buenas intenciones , algunos padres sufren chascos a causa de la conducta de sus hijos:

1. Los hijos fracasan en sus estudios, replican en forma insolente o son desobedientes.
2. se expresan con voz quejosa, tienen berrinches, mojan la cama o son discutidores.
3. Se muestran perezosos, mal dispuestos a cooperar o son irrespetuosos.
4. Exigen atencion, se pelean entre ellos y ponen a prueba la paciencia de los padres.

Los padres con buenas intenciones pueden preguntar con todo derecho: "¿Como pueden mis hijos ser tan desobedientes a pesar de los esfuerzoz que he realizado en su favor"?
Otros padres pueden luchar con problemas aun mayores.

* La delincuencia juvenil.
* La drogadiccion.
* Las enfermedades venereas.
* El abandono de los estudios.

Pensamientos inquietantes cruzan por la mente de estos padres: "¿Estoy realizando un trabajo de buena calidad"? "¿Le he dado a mi hijo toda la ayuda necesaria para transitar con seguridad en medio de la confusion"?

Fuente: Full Adventistas

jueves, 4 de noviembre de 2010

Consejos para lograr una familia feliz


Decir "me caso" es fácil, pero aprender a ser pareja es lo difícil. A la larga, el matrimonio es algo más que la unión de dos personas para formar una familia, y es cuando ese contrato indisoluble basado en el amor, el respeto, la confianza y la fidelidad, requiere de un trabajo muy arduo por ambas partes para poder conservarlo para siempre. Aquí les damos algunos tips para mantener su matrimonio siempre feliz.

1. Piensen positivo. Y rodéense de gente igualmente optimista y de muy buena
vibra. No se trata de ser simplones o siempre tener la sonrisa, sino de verle la mejor cara a todo lo que vivan.

2. Demuestren su amor. Díganse cosas lindas por lo menos una vez al día. El hacer evidente su cariño los unirá más y reforzará su relación. Tengan detalles el uno con el otro, que no siempre tiene que ser algo material.

3. Aprendan de sus errores. Si uno se equivoca y lo sabe, debe aceptarlo y tratar de remediarlo. Y como pareja que son deben hablar de sus fallos, compartir responsabilidades sobre los mismos y corregirlos, siempre apoyándose mutuamente.

4. Aprendan a ser amigos. Los amigos están ahí para lo bueno y para lo malo, para apoyarse en los momentos dulces de la vida, y más aún en las grandes tragedias; pero también se dicen sus verdades porque confían plenamente en su criterio, y sin necesidad de fingir ser lo que no son, o de inventarse personalidades atractivas y populares, ya que se muestran tal como son. Y es precisamente eso lo que debe ocurrir: deben ser ustedes mismos siempre y aceptarse tal como son, estar abiertos a los comentarios del otro sin malos entendidos, sin irse por otro lado, y sobre todo decirse las cosas franca y
abiertamente.

5. No idealicen, sean realistas. En esto hablamos no sólo de la parte física: "es guapísimo, no está gorda sino rellenita, es perfecta, es el mejor", son frases muy lindas pero que no siempre son ciertas. Es mejor conocer los defectos de nuestra pareja y aceptarlos, que evitarlos, negarlos o disimularlos. Aunque cuando hagan ver al otro algún defecto, díganlo con ternura y cariño, acepten los defectos que tengan arreglo y hagan algo por
superarlos.

6. Controlen sus nervios. Sí, sabemos que te tenía con el Jesús en la boca por no haberte hablado a la hora convenida, o que las broncas en tu trabajo te tienen tensísimo, pero no vale salirse de control hasta ser intolerante con tu pareja. El mejor ingrediente para un matrimonio feliz es la PACIENCIA.

7. Jamás se griten o se falten al respeto. Piensen que el daño que pueden ocasionarle a su relación con una discusión fuera de control, es peor a lo que les quita alejarse del lugar del enfrentamiento, calmarse y después hablar más serenamente sin gritar o lastimar, y siempre analizando la situación que los llevó a explotar.

8. Aprendan a ceder. Y no se trata de ser sumisos o ponerse de tapete ante el otro. Simplemente hay veces que en alguien debe caber la cordura, y qué mejor que seas tú quien calme la tormenta y explique abiertamente sus sentimientos hasta llegar a un acuerdo.

9. Crezcan juntos. Piensa que si a él le va bien en la vida, tú estarás a su lado para compartir lo bueno, y viceversa. Por ello deben apoyarse en todo, motivar la superación del otro y compartir logros y triunfos.

10. Pidan perdón. No hay nada peor que quedarse con un resentimiento, así es que si es necesario, aprendan a ofrecer una disculpa a tiempo.

11. Sean justos. En cuanto a dinero, bienes materiales y sentimientos. Aquí no es superior el que más tiene o el que da más, la cosa es pareja y como tal deben actuar siempre.

12. Sean creativos. No caigan en la rutina, busquen cosas nuevas, invéntense situaciones, viajen juntos, hagan travesuras juntos, etc. Y en el aspecto sexual no se limiten, y mientras ambos estén de acuerdo, jueguen, sean conscientes de las necesidades de su cónyuge y fantaseen lo que quieran.

13. Hablen siempre con la verdad. La comunicación es básica, y siendo honestos y abiertos, todo lo que piensan fluirá libremente.

14. Olviden el pasado. Es muy común que al discutir, aunque sea por pequeñeces, broten cosas del pasado que a lo mejor ni vienen al caso pero que sirven como dardos para darle donde más le duele al otro. Sin embargo, si analizan bien las cosas, lo único que están haciendo es dañarse a si mismos, y maltratar esa relación con dudas y fantasmas que ustedes misma se inventan. Maduren ambos, y por favor, borren por completo lo que fue; recuerden ese dicho de "lo que no fue en tu año, no fue tu daño" y mejor vean a futuro y luchen por hacerlo perfecto.

15. Nunca se vayan a dormir con un problema sin resolver. No se lleven a la cama resentimientos que sólo arruinan su relación. Platiquen, arreglen sus cosas, digan todo lo que sienten, y hasta que ambos queden conformes, cierren el capítulo y ¡a dormir!

Fuente: Fulladvent

Novios en el Matrimonio


Los esposos que se aman mucho en muchas ocasiones pasan por una época de frialdad. No se sienten muy cerca el uno del otro. ¿Es esto normal? ¿Hay alguna forma de reavivar el fuego que una vez existió... el fuego de cuando se recién casaron?
Esto sucede tarde o temprano en TODO matrimonio. Es como si los esposos hubieran perdido por un tiempo la fuente de energía que antes activaba su romance.
Que de repente desaparezca o ser pierda de vista la fuente de donde ustedes deben revitalizar esa energía podía significar la muerte segura para un matrimonio. Los antiguos navegantes de barcos de velas temían a muchas cosas, entre ellas piratas, huracanes y otras vicisitudes marinas. También temían a que se les agotabaran las provisiones de agua y víveres. Pero a lo que más temían era a ir a la deriva durante días o incluso semanas sin brisa que los pusiera de nuevo en camino. Esa brisa es como la energía que a muchos matrimonios parece que se les agota.
También los matrimonios que una vez fueron emocionantes y llenos de amor se pueden ver atrapados en la zona de calma romántica, la cual puede causar la muerte lenta y dolorosa de la relación. El que los cónyuges salgan solos y se traten románticamente, puede cambiar estas pautas y ser muy divertido. Por supuesto que no hay medicina instantánea para un matrimonio estancado, pero se pueden echar a un lado las excusas para comenzar a tener citas amorosas con la persona que se ama. De hecho, podrían tratar de pensar como adolescentes de nuevo. Permítanme explicarles.
Recuerden por un instante las locuras de los días en que eran novios: la timidez, el coqueteo, las fantasías, la búsqueda del premio. Cuando pasamos del noviazgo al matrimonio, a la mayoría de nosotros nos pareció que debíamos crecer y dejar detrás los juegos. Sin embargo, es posible que no hayamos madurado tanto como nos gustaría creer.
En algunos sentidos, nuestras relaciones románticas siempre tendrán algunas de las características de la sexualidad adolescente. A los adultos les sigue gustando la emoción de la conquista; siguen sintiendo el atractivo de lo inalcanzable, la emoción de lo nuevo y el aburrimiento de lo viejo. Por supuesto, en una relación donde hay un compromiso, se controlan y reducen al mínimo los impulsos inmaduros, pero nunca desaparecen por completo.
Esto los podría ayudar a mantener la vitalidad en su matrimonio. Cuando las cosas se hayan vuelto aburridas entre usted y su cónyuge, necesitarán recordar algunos de los viejos trucos. ¿Qué tal un desayuno en la cama? ¿Un beso bajo la lluvia? ¿O volver a leer juntos sus viejas cartas de amor? ¿Una noche en un hotel cercano? ¿Una llamada telefónica al mediodía? ¿Una rosa y una nota amorosa? Hay docenas de formas para hacer que de nuevo sople el viento en las velas.

Si les parece un poco inmaduro actuar de nuevo como adolescentes, tengan presente esto: En los mejores matrimonios, la conquista no termina nunca.

fuente: Fulladvent

jueves, 28 de octubre de 2010

Salud en la familia


Un programa de TV de gran audiencia interrumpe su programación normal para dar una noticia a los telespectadores. Dos grandes actores acababan de entrar en terapia intensiva. Uno inconsciente, el otro semiconsciente. El primero con cáncer en la vejiga y problemas cardíacos, el otro, con complicaciones hepáticas. El presentador quedó pensativo y concluyó la noticia diciendo: “Ella era fumadora y él bebía por sus problemas familiares”
Lo peor es que este tipo de noticias trágicas no están solamente en la TV. Hay muchos padres que andan por ahí ingresando a la desesperación porque descubren que su hijo usa drogas. Hay mucha gente que, de una hora a otra, va a parar al hospital por cauda del estrés, hay muchas personas que tienen que enfrentarse al VIH SIDA, u otro tipo de enfermedades.

En esta lección, estudiaremos algunos enemigos de nuestra salud familiar: Alcohol, cigarro, drogas y estrés. ¿Cómo lograr que nuestra familia sea más feliz y tenga mejor salud?
1. El alcohol
El alcohol es un tipo de droga socialmente aceptada. Y lo peor, ampliamente difundida como algo agradable, social y estimulante. Mientras tanto, parece que muchos se olvidan que el alcohol es el responsable de horribles crímenes, enfermedades y muertes. Más de la mitad de las muertes anuales en las carreteras es causada por individuos alcoholizados.

El alcoholismo puede generar pequeñas lesiones cerebrales y problemas psicológicos y psiquiátricos como: dependencia química, agresividad, descontrol emocional, alucinaciones y delirios. El desarrollo de esos trastornos dependerán, entre otros factores, de la sensibilidad de las personas al alcohol. 20% de los alcohólicos acaban sufriendo de parálisis parcial de los músculos, y muchos se quejan de una dolorosa inflamación de los nervios. El alcohol causa el endurecimiento del hígado. Cuando una madre bebe durante el embarazo, retraza el crecimiento del hijo y puede provocar mala formación en su cerebro. Además de eso, el alcohol roba el dinero que las personas deberían gastar en alimento, vestuario y vivienda adecuada.

“El vino hace burla; el licor alborota. Y cualquiera que se descarría no es sabio” (Proverbios 20:1). Teniendo en cuenta el sin número de consecuencias que el alcoholismo trae consigo, si usted tiene un caso de alcoholismo en su familia, busque ayuda con los AA (Alcohólicos Anónimos), la iglesia, profesionales calificados y personas de confianza.

2. El cigarrillo

El vicio del cigarro es uno de los mayores causantes de muertes en el mundo, mucho más que los accidentes en general, incendios, VIH SIDA y otras enfermedades. En el humo del cigarro hay más de 42 elementos químicos causantes de cáncer que, cuando son inalados por los pulmones, se disuelven en la sangra y se esparcen en el organismo, entrando así en contacto con todos los órganos.

Más del 80% de los casos de cáncer del pulmón y de enfisema pulmonar son consecuencias del cigarro. Los fumadores también corren riesgo de contraer cáncer en la laringe, la boca, del esófago, de la vejiga y del páncreas; enfermedades cardiovasculares, pulmonares y gastrointestinales. El cigarro disminuye el deseo sexual y la fertilidad. Los hijos de los fumadores pueden nacer prematuros, con complicaciones de salud e incluso muertos.

Relato de una madre:

Un día de esos, decidí bajar al parquecito del condominio donde vivo para que los niños jueguen un poco. Me acerqué a una mamá que sostenía en sus brazos a su bebé de siete meses de edad, ¡era muy pequeño para su edad!

Entonces percibí que un fuerte ronquido y tos en el niño mientras la madre contaba las dificultades pasadas con sus otras dos hijas, que nacieron prematuras, las cuales no gozaban de buena salud y causaban muchas preocupaciones a los padres. “¡Me dieron tanto trabajo!”, decía la madre. Y como algo tan natural, encendió un cigarro, soltando el venenoso humo en el rostro del indefenso niño. Entonces pensé: “¿Cómo no se da cuenta que fue exactamente su hábito de fumar, la causa de la falta de salud de sus hijas…?”

Si usted nunca fumó, tenga el firme propósito de no hacerlo; y si usted fuma, haga planes de abandonar ese vicio cuanto antes. Será algo difícil, pero con una firme decisión y el poder de Dios, ¡seguro lo conseguirá! Un curso para dejar de fumar también le podrá ayudar.

3. Las drogas.

El uso de drogas han aumentado mucho, están al alcance de todo los hogares, vecindarios, escuelas y negocios. El hecho de que este flagelo no afectó todavía a su familia no quiere decir que jamás lo hará.

Un hijo que esta usando drogas, generalmente, presenta insomnio, bajo rendimiento escolar, se muestra inquieto, impaciente, irritable, depresivo y violento.

¿Qué es lo que lleva a un hijo a las drogas?

El ejemplo de los padres: Un hijo que observa a los padres tomando comprimidos al levantarse para tener energía durante el día o buscando bebidas alcohólicas para eludir los problemas, puede copiar la conducta, cambiando el ingrediente.

Necesidad de aceptación: Quien presenta sufrimiento psicológico, complejos de inferioridad, inseguridad o sentimientos de rechazo, esta más propenso al uso de drogas.

Presión del grupo: Si los padres se preocupan excesivamente en querer agradar a los otros, los hijos aprenderán eso. Y si lo que los otros dicen, piensan o hacen se transforma en la conciencia del niño, serán los amigos los que determine su patrón de conducta.

Separación de la familia: Muchos jóvenes que utilizan drogas vienen de hogares desintegrados.

Músicas: Existen estilos de musicales que hacen referencia a las drogas, sugiriendo que los jóvenes tendrán acceso a un mundo ideal, pacífico y duradero a través de ellas.

Tedio: La búsqueda de nuevas emociones, puede llevar al mundo de las drogas.

El mejor combate de las drogas es cuando todo el mundo se involucra en la prevención. En esto el papel de los padres es enseñar a los hijos a:

a) Sentir seguridad.

b) Valorizar los lazos familiares del amor.

c) Elegir buenos amigos.

d) Establecer objetivos positivos en la vida.

e) Gastar el tiempo libre en actividades positivas.

f) Ser fiel a Dios.

Es de extrema importancia que, si el uso de drogas fuese detectado, se busque ayuda profesional calificada.

4. El estrés: Es un mecanismo usado por el organismo para defenderse de las agresiones, internas o externas. El estrés pude ser positivo cuando nos impulsa a ejecutar las tareas que antes no conseguíamos hacer. Por ejemplo, cuando el esfuerzo del organismo para adaptarse a nuevas situaciones, ya no puede mantenerse, entonces el estrés es maléfico. De ahí la productividad y el servicio son afectados. Hay pérdida de peso, y en casos más graves, aparecen enfermedades que pueden hasta llevar a la muerte.

Un buen consejo para vencer el estrés es el ejercicio físico regular, los pasatiempos agradables y las vacaciones. Dígale no a la rutina, organice sus actividades diarias y aprenda a lidiar con los sentimientos negativos, como la rabia, odio, rencor, culpa y preocupaciones innecesarias. ¡Practique el amor!

5. Las reglas indispensables de la salud:

* Una señora con 83 años de edad, enseguida de salir el sol, está corriendo de acá para allá, muy atareada. Después, sube las escaleras de un edificio, cargando una mochila con veinte kilos de piedras. Se esta preparando para su escalada anual, del monte Whitney, en California.

* Un cirujano con 94 años, está cumpliendo con su rutina diaria de hacer grandes cirugías. Él trabaja en uno de los veinte hospitales que él mismo construyó en Asia.

¡Bueno, son sólo dos! Pero estos son sólo dos ejemplos de muchos de personas reales que parecen simplemente ignorar el paso del tiempo. Es que ellos buscan, con disposición, la vida natural. Así es posible disfrutar de una vida más feliz, dejando el momento de la muerte para mucho más adelante.

Ese tipo de salud viene de un estilo de vida en la cual se aprende a gerenciar con sabiduría los siguientes recursos:

Buena alimentación: El cuerpo sintetiza el alimento que ingerimos y lo transforma en combustible para nuestras actividades diarias. En cuanto al alimento preste atención en la elección, a la preparación y al comer. El menú diario debe tener: frutas, verduras, cereales integrales, nueces o castañas y legumbres. Ellos proporcionan fuerza, resistencia y vigor intelectual. Aprenda a vivir sin productos de origen animal.

Aire puro: Casi todas las personas respiran de forma equivocada. Incluso la postura del individuo afecta el funcionamiento de los pulmones. En el aire hay sustancias vitales.

Luz solar: El sol es un importante agente en la curación de enfermedades. Además de promover el bienestar, la luz solar fortalece el sistema inmunológico y los huesos, estimula el funcionamiento de las células sanguíneas rojas y la producción de vitamina D. Aproveche la luz solar de forma constante y correcta.

Agua: Todos sabemos que dos litros de agua por día son indispensables para la salud. El problema es que no sabemos usarla correctamente. El uso de agua debe seguir las reglas básicas del ciclo hídrico del cuerpo. Evite tomar líquidos con las comidas, pues esto detiene la digestión.

Ejercicio físico: Tiene que ser constante y moderado para fortalecer el sistema inmunológico y disminuir el riesgo de adquirir tumores cancerosos y otras enfermedades. También auxilia en la disminución de la ansiedad y en el tratamiento de cuadros depresivos, contribuyendo a la salud mental. El ejercicio físico es indispensable para todos. La falta de movimiento puede causar disfunción y enfermedades graves. Quienes tienen trabajos “pesados” también necesitan de ese hábito.

Reposo: Lo normal es que la máquina humana necesita entre siete a ocho horas diarias de sueño en el período nocturno. Hablando de la variación del reloj biológico de cada individuo, podemos encontrar variaciones. El descanso semanal y las vacaciones son parte de esas necesidades humanas. Los reflejos nerviosos, la sensibilidad y la capacidad de actuar con precisión dependen de la atención que le damos a este tema. Disminuya su reposo y estará causando dos daños a su cuerpo:

a) Una baja inmediata de sus defensas

b) Disminución de sus años de vida.

Abstinencia de todo lo que es perjudicial: Para esto, es indispensable que se conozca todo lo que hace mal y que y que se abandone tales cosas. Por ejemplo: las bebidas alcohólicas, las carnes impropias, estimulantes como café, chocolates y otras bebidas con cafeína.

Confianza en Dios: Crea o no en Dios, usted necesita admitir que la esperanza y la confianza son elementos indispensables para la vida humana.

Si practicamos un estilo de vida saludable, podremos evitar la gran mayoría de las enfermedades modernas. Porque ellas son, justamente, resultados de hábitos, incorrectos de salud. Como este es un asunto por demás complejo para ser explicado en una lección tan corta, recomendamos que estudie más sobre este tema. Haga uso de la bibliografía sugerida en este estudio.

“Amado, mi oración es que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”. 3 Juan 2.

Diez consejos para padres ocupados


Los padres que tienen hijos pequenos,los que tienen hijos adolecentes y los que tienen hijos con prolemas afrontan desafios diferentes.
¿ Qué aconsejarles en este mes especial que sea significativo para todos? Es una preguntam que espero contestar en los consejos que siguen:

1 – Ayude a su hijo a descubrir su misión en la vida.

Ayúdele a descubrir sus talentos, sus dones, la obra de su vida. Así descubrirá a tiempo el sentido de la vida. Sabrá para qué nació y no perderá tiempo buscando su destino

2 - Ame a su hijo y asegúrese que él lo sepa, lo experimento y lo crea.

El amor es un principio de vida. Es acción. Se muestra con hechos, no se esplica con palabras. No suponga nada. Diga a su hijo que lo ama, pero haga cosas específicas para que lo crea. El padre, por su naturaleza y sus funciones, tiende a olvidar que su hijo necesita el amor de su progenitor para vivir en plenitud.

3 – Ivolúcrese en la vida de su hijo en todas las etapas de su desarrollo.

Aprenda a disfrutar las nuevas cosas en cada etapa de la vida de su hijo, auque sus intereses sean muy diferentes a los de él y aunque le parezcan pérdida de tiempo. Sepa que su apoyo es lo que más le importa y que a la larga eso es lo que recordará y lo que le creará un nexo con usted para toda la vida.

4 – Tenga libros y revistas en su hogar.

Muchos. La lecturas es uno de los mejores medios para que que su hijos aprenda nuevas palabras e ideas. Es el camino real hacia el desarrollo intelectual. Léale a su hijo desde el momento de nacer. Convierta a su hijo en genio leyéndole durante unos minutos diarios. Ayude a su hijo a desarrollar el delicioso hábito de la lectura y habrá puesto sus pies en el camino de la felicidad y el éxito en la vida.

5 - Haga preguntas a su hijo.

Apártelo unos momentos de todos los demás miembros de la familia. Mírelo a los ojos. Adopte actitud de cómplice. Identifíquese con él. Pregúntele: ¿Cómo te fue hoy? ¿Aprendiste algo interesante hoy? ¿Conociste a alguien? Pueden ser instantes solamente, pero en la cuenta vital de su hijo serán decisivos. No fuerce las cosas. Espere respuestas sencillas. Pero si su hijo tiene algún problema, alli lo detectará. Aprenderá a confiarle todos sus problemas.

6 - Hable a su hijo y escuche cuando él le habla a usted.

El lenguaje es una silla de cuatro patas: Hablar, escuchar,leer,escribir. En ella se sienta el hombra para ser hombre. Hable correctamente a su hijo desde el primer dia. No utilice lenguaje infantil. Eso déjeselo a él. Háblele. Léale libros interesantes, divertidos, instructivos, inspiradores. Luego escuche lo que él le dice. Estimule la comunicacion verbal de su hijo. Cada palabra que aprenda y utilice será un peldano en la gran escalera de su vida conceptual e intelectual.

7 – Combine la ternura con la autoridad, la bondad y la compriensión con la firmesa y la disciplina.

Es un arte dificil de aprender. Solo se aprende cuando el padre está sincera y conscientemente interesado en el bienestar de su hijo. Que su hijo, ese que usted conoce muy bien, escuche mas palabras de amor, bondad y ternura que de represión y reproche. Ejerza su autoridad con amor. Comprenda que los ninos se equivocan. Perdone muchas veces mas de las que castiga.

8 – Sea responsable como padre.

Sepa bien lo que debe ser un buen padre. Luego pregúntese: ¿ Soy un buen padre? Hágale la misma pregunta a su esposa y a una persona de confianza y lealtad probada. Luego actue en consecuencia.

9 – Dedique todo el tiempo que pueda a su hijo.

La vida es tiempo y si no le dedica tiempo a su hijo no le da vida. Comprender esto es abandonar toda escusa. El padre mas ocupado puede dedicar todo el tiempo que sea necesario para salvar a su hijo de la infelicidad y el fracaso.

10 – No lo deje solo en la lucha por alcanzar el .éxito y realizarse en la vida.

Háblele de la vida trascendente. Digale que fue creado con un proposito elevado. Que hay un propósito para la existencia. Que Dios es mas amante que poderoso y que tiene un propósito especifico para el. Que solo así encontrara la verdadera fecilidad y el verdadero éxito en la vida.

Fuente: Todo Adventista

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